En estos tres capítulos vamos a encontrar instrucciones para el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, las secreciones corporales tales como la emisión de semen y el sangrado menstrual, y durante las relaciones sexuales. También hay estrictas ordenanzas en contra de las relaciones sexuales ilícitas, se explica con quiénes no deben tenerse y se da la razón. Por último, se da un conjunto de diferentes ordenanzas morales, sociales y religiosas.
En cuanto a las instrucciones para el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, las secreciones corporales tales como la emisión de semen y el sangrado menstrual, y durante las relaciones sexuales, encontramos que las prácticas recomendadas son totalmente congruentes con las prescripciones que daría un médico infectólogo de nuestros tiempos. Los mismo pasa con la emisión de semen y el sangrado menstrual. Se habla mucho de lavarse y permanecer impuro hasta el anochecer. Hoy día se sabe que estos flujos del cuerpo son altamente contaminantes. Las personas que no toman precauciones y no saben observar estas reglas de higiene estricta sufren terriblemente de infecciones que pueden incluso afectar sus riñones. Es digno de notar que después de tratar el evento contaminante, se les instruye presentar ofrenda por el pecado y ofrenda quemada. Parece que el problema no solo era de higiene, también era espiritual. O puede ser que existía la necesidad de que se les declarara limpios mediante una ceremonia, parecido a la necesidad que tenemos hoy de que se nos declare negativos en cuento a la presencia de alguna enfermedad.
Entre las estrictas ordenanzas en contra de las relaciones sexuales ilícitas se da una larga lista de personas con las cuales no se debe tener relaciones sexuales (en la Reina-Valera se usa la expresión: “No descubrirás la desnudez de…”). En parte el propósito de estas estrictas ordenanzas, era evitar lo que se conoce como incesto, el cual es un problema muy serio para las familias y las civilizaciones. En la página Concepto.de podemos encontrar la siguiente explicación:
Una explicación biológica de la prohibición del incesto apuntaría a que los individuos que presentan nexos sanguíneos estrechos comparten un alto porcentaje de su genoma, por lo que su unión empobrecería el pozo genético de la comunidad, o sea, disminuye la diversidad genética de las futuras generaciones, incrementando la probabilidad de enfermedades, mutaciones o taras hereditarias.
Otra forma de explicar la prohibición del incesto tiene que ver con que irrumpe en la armonía de la estructura familiar, que suele ser además de tipo jerárquico: los mayores regentan a los menores y así sucesivamente. Visto así, el incesto deteriora el orden constituido culturalmente y subvierte arquetipos ancestralmente asociados a la civilización.
Tomado de https://concepto.de/incesto/
Entre las prácticas sexuales prohibidas también se incluyen las relacionadas con la zoofilia, también llamada bestialismo, es decir las relaciones sexuales con animales. A todas estas prácticas se les da el calificativo de “repugnantes” y “detestables” según la traducción que estemos leyendo, y eran propias de los pueblos que Dios iba a echar de la tierra que a ellos se les había prometido:
“Todas estas actividades detestables las practican los pueblos de la tierra adonde los llevo, y de esta manera la tierra se contaminó” (Levítico 18:27)
En este contexto se entiende mejor el pedido que se les hace con estas palabras: “sé santo porque yo, el Señor tu Dios, soy santo” (Levítico 19:2). En la Traducción al Lenguaje Actual se lee: “Yo soy el Dios de Israel, y soy diferente de los demás dioses. Por eso ustedes deben ser diferentes de las demás naciones”.
Por último, se nos presentan las ordenanzas morales, sociales y religiosas. Entre las ordenanzas sociales se nota sensibilidad para con las personas en desventaja, se ordena estrictamente proteger al vulnerable, especialmente los pobres y los extranjeros. Se habla de dejar el fruto caído y el fruto de las orillas del terreno a los pobres. Llama la atención las siguientes palabras:
“Cuando entres en la tierra y plantes árboles frutales, no recogerás el fruto durante los primeros tres años, sino que lo considerarás prohibido; no lo comas. En el cuarto año, toda la cosecha deberá ser consagrada al Señor como una celebración de alabanza. Por último, en el quinto año podrás comer el fruto. Si lo haces de esta manera, tu cosecha aumentará. Yo soy el Señor tu Dios” (Levítico 19:23-25).
Uno se pregunta cuál podría ser el problema con el fruto del tercer año, pero es una ordenanza, algún motivo había. A juzgar por la palabra en hebreo que se usa para calificar ese fruto, que es la palabra “incircunciso”, podría entonces entenderse que el fruto de los tres primeros años del árbol frutal era considerado impuro, impropio para ser consumido. Luego, la cosecha del cuarto año debía ofrendarse al Señor. Esto es lo que se conoce como las primicias, el fruto premium el cual no debían tomar ellos sino que le pertenecía al Señor, significando que el Señor es merecedor de lo mejor.
En conclusión, en estos tres capítulos vimos instrucciones para el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, las secreciones corporales tales como la emisión de semen y el sangrado menstrual, y durante las relaciones sexuales. También vimos estrictas ordenanzas en contra de las relaciones sexuales ilícitas, se nos explicó con quiénes no deben tenerse y se dio la razón y la razón es que todo ello es detestable práctica de los pueblos paganos. Por último, se dio un conjunto de diferentes ordenanzas morales, sociales y religiosas, e hicimos énfasis en el tema de la sensibilidad para con el débil y el vulnerable y el tema de los árboles frutales.
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