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Sunday, November 7, 2021

Día 15 / Parte 4 / 1 Samuel 28:1-2, 1 Samuel 29, 1 Samuel 30, 1 Crónicas 12:19-22

 David y sus hombres habían estado morando con los filisteos, enemigos del pueblo de Dios, y había fingido una alianza con ellos, debido a la protección que le daban, sin embargo, llegado el día en que iba a tener que entrar en batalla con ellos en contra de Saúl y su propio pueblo, Dios le evitó formar parte del ejército de ellos por medio de los mismos oficiales filisteos que recomendaron al rey Aquis despacharlo, lo cual fue muy oportuno porque al tercer día descubrió que Siclag, la ciudad filistea donde él había morado, había sido saqueada por los amalecitas, y se le habían llevado incluso a sus dos mujeres, lo cual angustió a David, queriendo el pueblo de Siclag apedrearlo, pues habían perdido a sus hijas y a sus hijos, situación que obligó a David a hallar fuerzas en el Señor, y llamando al sacerdote, Dios le confirmó por medio de este que sí estaba a tiempo de darles alcance a los amalecitas y recuperar todo lo que le habían arrebatado, lo cual logró por medio del siervo egipcio abandonado de un amalecita que lo guio hasta el campamento de estos, adonde se dirigió con cuatrocientos de sus hombres, pues doscientos habían quedado atrás por estar muy cansados, y aprovechó un descuido de los amalecitas para herirlos de muerte en una campaña que duró dos días, pero al volver con el botín rescatado, algunos egoístas y malvados de los cuatrocientos no quisieron compartir el botín con los doscientos, de modo que David se vio en la necesidad de interceder por estos diciendo que el mismo derecho tiene el que entra en combate como el que se queda al cuidado del bagaje, una declaración que después quedó establecida como ley y ordenanza en Israel, y al llegar a Siclag tomó parte del botín para hacer amigos en todos los lugares donde había estado con sus hombres, incluidos algunos de la tribu de Manasés.

Tuesday, November 2, 2021

Día 13 / Parte 4 / 1 Samuel 25, 1 Samuel 26:1-4, Salmos 140, 1 Samuel 26:5-25

 Asistimos a la partida de Samuel hacia la presencia de Dios, evento que motiva a David a mudarse hacia el sur de Judá, donde un rico hacendado llamado Nabal rehúsa ayudarle y por esta razón, el Señor propicia su muerte, dejando el campo abierto para que David se case con la viuda llamada Abigail y después de esto David perdona la vida de Saúl nuevamente.

La mudanza de David con sus hombres hacia el sur de Judá lo pone en contacto con ricos hacendados a quienes muy probablemente les ofreció servicios de protección de los rebaños de ellos. Uno de esos hacendados era Nabal, a quien David le solicita el reconocimiento en especie como una compensación por sus servicios. Nabal, haciendo honor a su nombre (Nabal significa “imprudente”), le niega la compensación, lo que enfurece a David, quien se pone en marcha con cuatrocientos hombres para ir a matar a Nabal y destruir su hacienda. Pero la esposa de Nabal, llamada Abigaíl, da muestras de una gran sensatez, y al darse cuenta de que la razón estaba relacionada con la imprudencia de su esposo, ella corre con todo un cargamento de víveres para David y sus hombres, lo cual hace a escondidas de su esposo, y al llegar al encuentro de David, ella lo disuade con un muy inteligente discurso, haciéndole ver al futuro rey los gravísimos problemas en que se metería si derrama sangre por su propia mano. David se muestra sumamente agradecido y da gloria a Dios por ella y el razonamiento de ella y le recibe los víveres que la había traído. Días después, Nabal muere a raíz de un ataque que le dio cuando descubre las consecuencias que habría provocado su imprudencia, de no ser por las sabias actuaciones de su esposa. David hace esposas suyas a Abigaíl y a otra mujer llamada Ajinoán.

Cuando Saúl se entera que David se encontraba en aquella región, procede entonces a darle caza con tres mil de sus hombres. Este actuar de Saúl propicia que David exclame las palabras del Salmo 140, donde se puede notar la sensibilidad de David para con la voluntad divina. David expresa palabras que claramente revelan la profunda convicción de la misión que le ha encargado el Señor. David da muestras claras de que está convencido de que el Señor está de su lado, y es por esta razón que muestra un lógico desconcierto, pero confía plenamente que el Señor sabe lo que está haciendo. El Salmo termina con unas palabras que le reconocen a Dios su carácter justo y razonable.

Por último, en respuesta a su oración en el Salmo 140, David recibe la oportunidad de volver a tener nuevamente la vida de Saúl en sus manos, y nuevamente David le perdona la vida a Saúl. Las palabras que David usa para explicarle a Saúl lo que había pasado son dignas de admiración, pues de una manera muy inteligente, y muy indirectamente, le hacer ver al rey Saúl el error que está cometiendo. David, en esencia, con plena confianza en Dios, le explica al rey que el que hará justicia es Dios, y que él está dispuesto a ser castigado, eso sí, por el Señor.

En conclusión, tenemos a David actúan de forma un poco impulsiva al comienzo, pero atenuado por la prudencia de una sabia mujer, lo cual lo lleva a clamar humildemente por la justicia divina, y recibe respuesta por medio de volver a tener la vida del rey nuevamente en sus manos.


Saturday, October 30, 2021

Día 12 / Parte 4 / 1 Samuel 24, Salmos 57, Salmos 35, Salmos 12

 Día 12 / Parte 4

1 Samuel 24, Salmos 57, Salmos 35, Salmos 12

Saúl cae en manos de David sin darse cuenta, pero David perdona su vida y esto genera la escritura de Salmos sobre la lealtad de Dios y el engañoso corazón del ser humano.

Uno se pregunta por qué Dios pondría en manos de David la vida de su enemigo. ¿Qué estaba tratando Dios de hacer en el corazón de David? Hay que tomar en cuenta que David tenía largo rato de estar sintiéndose impotente ante el asedio de Saúl. Es muy posible que lo que Dios buscaba era aliviar los sentimientos de impotencia de David. Esto es una demostración de que los siervos de Dios que se encuentran dentro de Sus propósitos no van a estar carentes de señales de que ellos van por buen camino.

A pesar de que Dios le entrega a su enemigo el rey Saúl en sus manos, David rehúsa tomar acciones de venganza. Por lo tanto, lo que el siervo de Dios haga como respuesta a las señales que recibe es muy significativo. Dios envía señales, pero lo que hagamos con ellas es muy importante. Es como si Dios le estuviera diciendo a David: “Te estoy dando la oportunidad de elegir entre tomar acciones con tus propias manos o de seguir confiando en Mí”. En el caso de David, a juzgar por la manera como él manejó el incidente, es muy obvio que eligió lo segundo. David eligió seguir confiando en Dios.

El rey Saúl se conmueve profundamente y reconoce la bondad con que David lo ha tratado. Los sentimientos que esta situación le generó a David se recogen en los Salmos 57, 35 y 12. David clama por misericordia y reflexiona mucho sobre lo engañoso y traicionero que puede ser el corazón humano, contrastándolo con el carácter santo y recto de Dios. David descarga sobre los hombros divinos su necesidad de protección y su corazón se llena de alabanza para con el Altísimo.

En conclusión, aunque David tuvo la oportunidad de llevar a cabo acciones para acabar con la vida de su opresor, él eligió seguir confiando en Dios, y esto le generó sentimientos de alabanza y de reconocimiento del carácter santo y recto de Dios.

Tuesday, July 6, 2021

Día 56 (Números 17, Números 18, Números 15, Deuteronomio 2:1)

Dios se preocupa por dar a conocer claramente quiénes son sus elegidos para el servicio, se cerciora además de que entiendan la responsabilidad que la elección implica, también se cerciora de que reciban sostenimiento, y por último les enseña qué hacer cuando se comete pecado por omisión y qué hacer cuando se comete pecado por comisión.

En primer lugar, Dios se preocupa por dar a conocer claramente quiénes son sus elegidos para el servicio y para hacer lo que Él espera de esos elegidos. Por lo menos esta es una de las lecciones que podemos aprender del método por el cual Dios eligió a Aarón que fue por medio de hacer retoñar, florecer y producir la vara de este. El hecho de que Aarón fue el único cuya vara retoñó puede representar el don exclusivo que Dios da a cada uno. Notemos el efecto que tuvo en el pueblo esta elección (“moriremos”).

En segundo lugar, está el tema de la responsabilidad que la elección conlleva, porque significa que en manos de ese elegido está depositada una gran responsabilidad, debe cerciorarse de cumplirla con la asistencia de los que también fueron escogidos para este efecto. También tenemos el tema de la recompensa, del sostenimiento que recibe del mismo pueblo al cual sirven, un sostenimiento que no es para enriquecerlos, de lo cual no se les debe culpar por recibirlo.

En tercer lugar, se nota que al Señor le preocupa distinguir entre el pecado por omisión (“involuntariamente” Números 15:27, NTV) y el pecado por comisión (“descaradamente” Números 15:30, NTV). Cuando hay pecado por omisión, Él da la oportunidad de corregir, y da instrucciones sobre cómo evitar el olvido (por medio de borlas atadas con cordón azul en los bordes de sus vestidos). Cuando había pecado por comisión, debía ser apartado de la comunidad. Pero también podía ser ejecutado, como sucedió al hombre que “recogía madera durante el día de descanso”. Es precisamente a esto a lo que se refiere Hebreos 10:26, 27: “Queridos amigos, si seguimos pecando a propósito (descaradamente) después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda ningún sacrificio que cubra esos pecados. Solo queda la terrible expectativa del juicio de Dios y el fuego violento que consumirá a sus enemigos”.

En conclusión, Dios se preocupa por dar a conocer claramente quiénes son sus elegidos para el servicio, se cerciora además de que entiendan la responsabilidad que la elección implica, también se cerciora de que reciban sostenimiento, y por último les enseña qué hacer cuando se comete pecado por omisión y qué hacer cuando se comete pecado por comisión.


Tuesday, June 29, 2021

Día 55 (Deuteronomio 1:41-46, Números 14:40-45, Salmos 90, Números 33:18-36, Números 16)

El pueblo, impulsado por el remordimiento, tomó la mala decisión de entrar en batalla a tomar posesión de la tierra, pero les fue terriblemente mal porque lo hicieron a sabiendas de que el Señor no iba a ir con ellos, esto los llevó a la reflexión que se evidencia en el Salmo 90, de Moisés, donde este siervo reconoció que los humanos nada somos a la par del Señor y le pide que por amor les dé Su aprobación para que los deje entrar en los proyectos de Él, pero esto no evitó que anduvieran errantes durante cuarenta años en el desierto, y tampoco evitó la oposición de algunos con quienes el Señor fue implacable para destruirlos y a cuyos seguidores fue necesario salvar de una plaga que les envió el Señor.

El pueblo sentía remordimiento por haber sido faltos de fe y no haber entrado a tomar posesión de la tierra cuando el Señor los tuvo cerca de ella, y actuando bajo el impulso de ese remordimiento tomaron la mala decisión de entrar a la batalla, pero lo hicieron sin contar con el acompañamiento de Moisés ni del arca del pacto del Señor, en otras palabras, sin contar con la aprobación de Él, por lo tanto, les fue terriblemente mal: sufrieron una humillante derrota por parte de las tribus paganas que habitaban en aquellas tierra. Moisés les enseña que cuando los humanos abandonamos al Señor, Él nos abandona a nosotros. Esto nos recuerda la importancia de no actuar bajo el impulso de nuestras emociones, aun cuando las intenciones son buenas, porque nuestras emociones nos pueden traicionar al hacernos actuar sin la aprobación divina.

Debido a lo anterior, Moisés fue inspirado a componer un Salmo, el Salmo 90, donde se evidencia la transitoriedad de la vida humana, y la sustancia tan despreciable de la cual somos hechos, que es polvo de la tierra, y se evidencia también que la ira del Hacedor es completamente justificada, por lo tanto, es necesario pedirle que por Su amor Él nos permita entrar en Sus proyectos, abandonando, eso sí, los nuestros, y así nuestros esfuerzos puedan ser prosperados.

Sin embargo, el hecho de que Moisés pusiera en práctica lo que evidencia en el Salmo no evitó que anduvieran errantes durante cuarenta años en el desierto, tal como lo evidencia la larga lista de lugares que se presenta en Números 33:18-36. Tampoco evitó que sufriera la rebelión de Datán y Coré, la cual Moisés maneja con la más admirable sabiduría, pues, siendo un hombre lleno del temor de Dios, entiende perfectamente que la venganza es de Jehová, que es Su ira la que hace justicia, y fue de este modo que, sin dejarse llevar por las impertinencias de los rebeldes, simplemente los retó a someterse junto con él al juicio divino, para que fuera Dios quien decidiera quiénes eran los aprobados, lo cual Dios mostró haciendo que se abriera la tierra para tragarse a los rebeldes. Tampoco se evitó que Dios enviara una plaga contra los seguidores de los rebeldes, a quienes Moisés y Aarón tratan de salvar poniéndose, incensario en mano, entre los vivos y los muertos. No olvidemos que el incienso representa las oraciones de los santos, por lo tanto, una forma de salvar a los opositores entre nosotros es orando fervientemente por ellos.

En conclusión, necesitamos aprender que si el Señor no va con nosotros de nada sirve ir por la vida sin Él, y para saber que Él va con nosotros es necesario humillarnos reconociendo que en realidad nada somos a la par de Él para luego pedirle Su aprobación y que nos deje entrar en Sus proyectos sacrificando los nuestros, y así no habremos andado en vano por la vida, entendiendo que en todo el trayecto habrá oposición la cual el Señor se encargará de apartar y habrá seguidores de ellos a quienes “salvar” por medio de la oración.



Saturday, June 26, 2021

Día 54 (Deuteronomio 1:19-25, Números 13, Números 14:1-39, Deuteronomio 1:26-40)

Dios le dice a Moisés que envíe doce espías a la Tierra Prometida, quienes al volver de su misión informan de que la tierra es muy fértil y abundante, pero a diez de ellos los asusta la fuerza de los habitantes de esa tierra, y transmiten el miedo a los demás, provocando que Dios se llene de ira y que, después de la intercesión de Moisés, Él posponga durante cuarenta años la entrada del pueblo a esa tierra, hasta que mueran en el desierto todos los adultos, excepto Josué y Caleb.

En primer lugar, la idea de enviar doce espías, en realidad, fue del pueblo, pero, aunque para Dios no era necesario, Él estuvo de acuerdo y le pidió a Moisés que lo hiciera y entre ellos fueron incluidos Josué y Caleb. A estas alturas del relato, todo iba bien, todo parecía indicar que muy pronto iban a entrar a tomar posesión de la tierra. Se tomaron cuarenta días para la misión exploradora, lo que les permitió comprobar la abundancia y bondad de la tierra y también valorar la fortaleza de los habitantes a quienes debían echar de ella. Esto puede ser una lección acerca de cómo Dios, quien espera que andemos por fe y no por vista, a veces nos permite “tantear el terreno” antes de entrar en acción en el cumplimiento de una misión Suya.

Cuando ellos volvieron el informe coincidía en el punto de la abundancia y la bondad de la tierra, pero que difería en cuanto al punto de la fortaleza de los habitantes. Diez de los espías se llenaron de miedo y transmitieron este miedo a todo el pueblo. Josué y Caleb se indignaron y acompañados de Moisés y Aaron imploraron al pueblo que entraran a tomar posesión de la tierra, que no se dejaran llevar por el informe de los diez espías negativos. La lección que podemos aprender en este punto es que la fe cambia el panorama de forma radical. Necesitamos aprender que, cuando de hacer la voluntad de Dios se trata, es necesario tener fe como Josué y Caleb para poder tomar decisiones valientes y no necesariamente insensatas.

Entonces, Dios se indignó profundamente y se ofendió por la falta de fe de ellos y decide destruirlos allí mismo, pero la intercesión de Moisés logra que Dios cambie de opinión y decrete que la entrada para tomar la tierra no se va a llevar a cabo sino hasta después que mueran en el desierto todos los que tienen más de veinte años, de modo que a la tierra entrarán solamente los que en ese momento tienen menos de veinte años. Esto es lo que provoca que ellos tengan que andar errantes por el desierto durante cuarenta años. Es obvia la lección en cuanto a que Dios es un Dios de ira, y que Él toma decisiones en cuanto al destino de las personas con las cuales trabajamos, pero que existe la posibilidad de ser revertidas si razonamos con Él en oración para que les de un curso de acción alternativo.

En conclusión, hemos aprendido que, cuando de hacer la voluntad de Dios se trata, Él permite que primero probemos el terreno, que es necesario tomar decisiones valientes, pero no insensatas, y que existe la posibilidad de que él cambie sus decisiones en cuanto al destino de las personas con las cuales trabajamos si razonamos con Él en oración.

Wednesday, June 23, 2021

Día 53 (Números 10:1-10, Deuteronomio 1:6-8, Números 10:11-36, Éxodo 40:36-38)

En la lectura de hoy vemos cómo Dios ordena hacer dos trompetas para alertar al pueblo de diferentes eventos, siendo uno de ellos que, después de un año de estar al pie del monte Sinaí, se les ordena salir ordenadamente de este lugar para acercarse a los límites de la Tierra Prometida, luego vemos cómo Dios nombra a 70 ancianos para ayudar a Moisés, y también vemos como el pueblo es castigado con fuego de Dios y con lo mismo que pidieron, por quejarse de las condiciones, y luego se presenta el castigo que recibió Miriam, hermana de Moisés, por murmurar contra este.

En primer lugar, el tema de hacer las dos trompetas se liga a la orden de marchar después de haber estado un año al pie del monte Sinaí. Lo que más destaca en esta parte de la lectura es el orden en el que Dios les ordena salir: deben en salir primero un grupo de tres tribus, el tabernáculo es desarmado y transportado por ciertos levitas, luego atrás de un grupo de tres tribus van otros levitas con los utensilios y el mobiliario, luego marchan los demás grupos de tres tribus. Llama la atención que Moisés trata de “evangelizar” un madianita, pero este rehúsa marchar con ellos, luego se menciona la invocación que hacía Moisés pidiendo que fueran dispersados los enemigos, y la que hacía cuando llegan al nuevo lugar. Todo esto tiene enseñanza práctica acerca del orden que debe seguirse en las cosas de Dios. En todo lo que hagamos relacionado con las actividades de la iglesia debe haber orden y coordinación para que no haya tropiezo y para que todo fluya de forma eficiente y eficaz, cerciorándonos de que siempre estaremos siendo guiados por el Señor (1 Corintios 14:40).

En segundo lugar vemos cómo Dios nombra a 70 ancianos para que ayuden a Moisés y cómo el nombramiento es legitimado por el hecho de que ellos profetizaron, evento que solo sucedió una primera vez. El hecho de que profetizaron como señal de legitimación es importante porque significa que el Espíritu de Dios vino sobre ellos. En nuestros tiempos, la forma como el Espíritu se muestra como legitimación de los verdaderos profetas de Dios es por medio de los buenos frutos de ellos, destacando como el más importante el hecho de que ellos hagan la voluntad del Señor (Mateo 7:15-23).

En tercer lugar, las quejas de ellos, iniciadas por ciertos extranjeros entre ellos, provoca que el Señor los castigue con lo mismo que estaban pidiendo. La codicia provocó al Señor quien les envió la carne que pidieron en forma de codornices hasta que se enfermaron comiéndolas después de haber sido objeto de la ira de Dios de cuya presencia salió fuego para castigarlos duramente. Le lección que podemos aprender es que la codicia es el origen de muchos males. Necesitamos aprender a contentarnos en el Señor, para que la codicia no halle espacio en nuestros corazones (1 Timoteo 6:6-10).

Por último, el episodio de Miriam en que ella murmura contra Moisés provoca que sea castigada con lepra por parte del Señor, lo cual nos enseña la importancia de ser humildes y respetar a aquellos a quienes Dios da el don de dirigir, de presidir, de enseñar, etc. Es muy importante que tengamos esto presente y actuar solamente cuando sabemos que tenemos el don de parte de Dios.

En resumen, hoy hemos aprendido acerca de la importancia del orden en las cosas de Dios, de los frutos para poder servir en estas cosas, del contentamiento para no dar espacio a la dañina codicia y de respetar los dones que Dios haya dado a otros.


Wednesday, June 16, 2021

Día 52 (Números 5:11-31, Números 6, Éxodo 18, Deuteronomio 1:9-18)

Después de nuestra lectura de hoy nos encontramos con instrucciones acerca de cómo juzgar a una esposa cuyo marido sospecha que le ha sido infiel, y también instrucciones para los que deseen hacer lo que se conoce como el voto especial de nazareo y por último asistimos al sabio consejo que dio Jetro, suegro de Moisés, de hacer partícipes a otros hombres idóneos del trabajo de resolver casos entre los que están en conflicto.

En relación con las instrucciones sobre cómo juzgar a una esposa cuyo marido sospecha que ella le ha sido infiel, es lógico que nos cause extrañeza el método y nos puede parecer muy cruel e injusto para con la mujer que se proceda de tal manera con ella. Los más triste es que era la inocente la que se veía obligada a beber la horrible pócima, porque la culpable que confesaba se salvaba de beberla. Sin embargo, podemos estar seguros de que la inocente contaba con la protección divina y se salvaba de la vergüenza. ¿Qué enseñanza podemos sacar de esta parte de las Sagradas Escrituras que sea congruente con todo el resto de ellas? 1) Que aventurarse a los placeres prohibidos, tiene como consecuencia la más horrible amargura al final y 2) que Dios escudriña los corazones y conoce los pecados secretos y, a veces, se descubren extrañamente en esta vida. Tomemos nota de lo que se lee en 1 Timoteo 5:24: “Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren después”.

La palabra nazareo significa separación. Algunos fueron designados por Dios, antes de su nacimiento, para ser nazareos todos sus días, como Sansón y Juan el Bautista. Pero, en general, era un voto de separación del mundo y de consagración a Dios, por un tiempo limitado y bajo ciertas reglas, que cualquier persona podía hacer si quería. Es importante señalar que, una vez cumplido el período de consagración, ellos debían “asegurarse de cumplir con todo lo que juraron cuando se apartaron como nazareos” (Números 6:21). Es instructivo conocer todos los no y los sí del voto nazareo y el porqué de ellos. Por ejemplo: Sí a dejarse crecer el cabello, ¿por qué? Bueno, porque de esa manera se estaba indicando que cesaba el cuido de la apariencia renunciando así a la vanidad de ella. Luego, No al consumo de bebidas alcohólicas y de todo lo que tuviera relación con la uva, porque la sobriedad es requisito muy importante para una persona consagrada. El No al contacto con cadáveres y con cualquier impureza, se prescribía por obvias razones. Hoy que estamos bajo la gracia, tenemos más poderosas razones para aplicar el simbolismo de estas instrucciones presentando nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios y procurando la renovación del entendimiento, para estar siempre consagrados al Señor. En otras palabras, ¡nuestro voto nazareo es permanente!

Por último, el sabio consejo que dio Jetro a su yerno Moisés es perfectamente aplicable en nuestros tiempos, y con mucha mayor razón, porque al estar bajo la gracia, todos hemos recibido dones que nos vuelven idóneos para un servicio u otro. Este consejo fue en el sentido de hacer partícipes a otros hombres idóneos del trabajo de resolver casos entre los que están en conflicto. Es digno de tomar nota Éxodo 18:20: “Enséñales los decretos de Dios; transmíteles sus instrucciones; muéstrales cómo comportarse en la vida”. Es prácticamente lo mismo que leemos en 2 Timoteo 2:2: “Ahora enseña estas verdades a otras personas dignas de confianza que estén capacitadas para transmitirlas a otros”. En la iglesia no debe haber recarga de funciones en una sola persona, no es sano para la persona ni para la iglesia.

Terminamos nuestro devocional haciendo un recuento de lo que hemos aprendido: Dios escudriña nuestros corazones y conoce los pecados secretos, nuestro voto nazareo es permanente, para toda la vida y, por último, la iglesia necesita que se repartan las cargas para que los miembros puedan ministrarse unos a otros (Efesios 4:16).

Tuesday, June 15, 2021

Día 51 (Levítico 10, Levítico 16, Números 5:5-10)

 Debido a Su santidad, y a Su gloria, el Señor es extremadamente estricto en cuanto a los elementos profanos y al momento en que se puede entrar en contacto con Él, por lo tanto, debían tomarse las más estrictas precauciones al llevar a cabo los actos de justificación, y si entre los pecados había perjuicio contra otro debía restituírsele con un veinte por ciento adicional, y esto era como restituirle al Señor mismo porque si el agraviado hubiera muerto, la restitución debía entregarse al sacerdote, es decir, al Señor.

En cuanto a los elementos profanos que el Señor exigía mantener fuera del contacto con Él se encuentra la energía en forma de fuego. Los hijos de Aarón cometieron el error de poner en sus incensarios brasas que no procedían del altar, y debido a que la gloria del Señor estaba presente, salió fuego de Su presencia y los consumió. Tampoco se podían introducir el elemento profano del alcohol que al consumirse obnubila la mente y trastorna el juicio.

Debido a lo anterior debían tomarse las más estrictas precauciones en cuanto al momento que podían acercarse a Su presencia. No era cuando se les antojara, ni de forma casual, sino que una vez al año, después de haber cumplido con todo un proceso cuyo fin era asegurar la justificación de ellos. Era el décimo día del séptimo mes, y ese día debían guardar estricto reposo negándose a sí mismos.

Por último, la restitución con un veinte por ciento adicional era una ley necesaria para quitar completamente el desagravio cometido contra otra persona. El cien por ciento abarca el daño material y ese veinte por ciento adicional constituía resarcimiento del daño moral. Hacer esto al agraviado era como hacerlo al Señor pues si el agraviado hubiera muerto, la restitución debía entregarse al sacerdote, es decir, al Señor.

En el caso nuestro, la santidad y la gloria de Dios exigen que seamos extremadamente estrictos en cuanto a los elementos profanos que puedan entrar en contacto con nuestras mentes, porque lo que sale de la mente, llega eventualmente a contaminar el cuerpo (Marcos 7:20-23), y es de toda esa contaminación que se nos ha purificado en la sangre de Cristo, y necesitamos entender que cuando agraviamos a otro, es con Dios con quien entramos en deuda, por lo tanto hay que restituirle con creces al agraviado como si le restituyéramos a Dios mismo.

Saturday, June 12, 2021

Día 50 (Números 8, Números 4, Levítico 9)

En los pasajes de hoy hemos asistido al momento en que Dios manda que los levitas sean consagrados, a la distribución de los deberes relacionados con el desarmado de todos los elementos del tabernáculo para su transporte entre los tres clanes de los levitas y a la ejecución del sacrificio para la purificación de los sacerdotes y del pueblo para que la gloria del Señor se apareciera, lo cual en efecto ocurrió cuando fuego ardiente salió de la presencia del Señor para quemar la ofrenda.

En cuanto a la consagración de los levitas, podemos observar que primero se hace expiación por ellos para justificarlos, luego se les aparta, es decir, se les santifica, y se les declara pertenencia del Señor, pues fueron tomados como sustitutos de los hijos varones de los israelitas, cuando Dios hirió de muerte a los primeros hijos varones de los egipcios. Esto es maravilloso, saber que a estas alturas del relato ya Dios estaba prefigurando lo que ocurriría cientos de años más adelante, cuando Jesús sería ofrendado por todos nosotros, con el fin de hacernos justos delante de Él a nosotros, para que así nosotros también podamos ser ofrendados a Dios para gloria de Él. Una vez que los levitas fueron dedicados, ellos entraron al tabernáculo con el fin de llevar a cabo sus funciones. Del mismo modo nosotros, una vez que somos dedicados en Cristo para gloria de Dios, podemos llevar a cabo nuestras funciones.

La distribución de los deberes relacionados con el desarmado de todos los elementos del tabernáculo para su transporte entre los tres clanes de los levitas es digna de admiración pues, para llevar a cabo tan delicadas funciones, Dios primero da instrucciones precisas relacionadas con identificar a los encargados, luego les indica los problemas que deben prever, y por último les señala la secuencia de las acciones que deben ejecutar. Esta secuencia era muy importante, porque cada uno de los elementos del mobiliario, principalmente el arca, tenía un potencial de destrucción para ellos. Eran cosas santas, que no podían ser manipuladas por cualquiera, sino por aquellos que ya habían sido purificados y que sabían cómo acercarse y cómo tomar cada uno de los objetos, protegiéndose ellos, y a la vez protegiendo a los objetos. ¿Qué enseñanza puede tener esto para nosotros? Bueno, esto nos sirve para meditar acerca de la santidad de Dios. Su santidad es tal, que puede hacernos daño, puede destruirnos. Por esa razón, para acercarnos a Él necesitamos a Jesús, el que nos ha purificado, y habiendo llenado esta necesidad, cuando nos acercamos a Dios en oración, no lo hacemos ni descuidada ni casualmente, sino con una perfecta conciencia de esa característica de Él que puede ser muy traumatizante: Su santidad.

La ejecución del sacrificio para la purificación de los sacerdotes y del pueblo para que la gloria del Señor se apareciera es digna de análisis. Todos los actos de ofrenda y sacrificio por el pecado fueron llevados siguiendo las estrictas instrucciones dadas por Dios por medio de Moisés, y al final, en efecto “la gloria del Señor se apareció a toda la comunidad”. Se lee que un fuego ardiente salió de la presencia del Señor y consumió la ofrenda quemada. También se lee que cuando los israelitas vieron esto, gritaron de alegría y se postraron rostro en tierra. ¿Qué podemos hacer para que la gloria del Señor se nos aparezca a nosotros hoy? ¿Cómo podemos lograr que salga fuego ardiente de la presencia del Señor? Bueno, estas son preguntas un poco necias. En realidad, no es algo que podamos lograr con nuestras acciones. Esto es algo que Dios hizo posible por medio de las acciones de Él a través de Jesús Su Hijo. Jesús fue ofrendado por nosotros, Jesús recibió, por decirlo de alguna manera, el fuego ardiente de la presencia del Señor cuando murió por nosotros en la cruz. Allí fue donde Su gloria se mostró. Dios se glorificó con la muerte de Jesús y aún más con Su resurrección. Como resultado de lo que Dios hizo por medio de Jesús, el Cordero de Dios, Él hizo posible “que podamos conocer la gloria de Dios que se ve en el rostro de Jesucristo” (2 Corintios 4:6). Además, en Cristo, “a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor” (2 Corintios 3:18).

En conclusión, hoy hemos comprendido que, al igual que los levitas, hemos sido consagrados en Cristo, por medio de la expiación, la justificación y la santificación en Cristo, y al igual que los levitas, se nos ha purificado por la sangre de Cristo para que podamos entrar con toda libertad en el Lugar Santísimo, y luego ¡salir de allí reflejando la gloria del Señor!


Friday, June 11, 2021

Día 49 (Levítico 27, Números 3, Deuteronomio 10:8-9)

En la lectura correspondiente al día de hoy se nos presentan instrucciones sobre el precio a pagar por toda promesa voluntaria hecha a Dios, ya fuera de personas o de bienes, así como el encargo hecho a los levitas de servir en todo lo relacionado con la adoración cuyo centro de actividad era el tabernáculo y por último se nos explica por qué los levitas no tenían posesión terrenal.

Los votos eran ofrendas voluntarias de personas o de bienes hechas a Dios. Un hombre podía hacer ofrenda a Dios de sí mismo, de su esposa, de sus hijos, de sus esclavos, de sus bestias, de sus casas, de sus campos. Tales votos eran redimibles y, por regla general, se redimían, aunque hubo algunas excepciones, como en el caso de Samuel, a quien su madre dejó en el templo, es decir, no lo redimió. Como los adultos, entre los veinte y los sesenta años de edad, eran capaces de prestar el mayor servicio, tenían la calificación más alta; los jóvenes, de cinco a veinte, menor calificación; los niños, no podían ser ofrecidos ni redimidos sino hasta un mes después del nacimiento; los ancianos eran valorados por debajo de los jóvenes, pero por encima de los niños; y los pobres eran calificados de acuerdo con sus medios. Se prohibía que los primogénitos de los animales, las cosas consagradas y los diezmos fueran ofrendados, porque ya pertenecían al Señor. Estas ofrendas eran voluntarias, no como el diezmo que sí era obligatorio. Se nota énfasis en la idea de que a Dios le pertenece lo primero, lo que es premium, y por encima de eso, Él es digno de todo lo demás que se le consagre, y pasa a ser propiedad suya, de modo que, para volverlo a obtener, es decir, para redimirlo, es necesario pagar por ello, comprárselo de vuelta. En estos pasajes se aprende mucho acerca del significado del concepto redención. Cristo fue ofrecido como pago para redimirnos a nosotros.

En cuanto al encargo hecho a los levitas de servir en todo lo relacionado con la adoración cuyo centro de actividad era el tabernáculo, había mucho trabajo que pertenecía al oficio de los sacerdotes, y ahora solo estaban Aarón y sus dos hijos para hacerlo; Dios nombra a los levitas para que los asistan. Esto nos enseña que aquellos a quienes Dios asigna trabajo, Él mismo encontrará ayuda para ellos. Los levitas fueron tomados en lugar de los primogénitos. A los levitas se consideraban consagrados a Jehová Dios, como sustitutos de todo primer hijo varón de Israel. Por esta razón el registro de los primogénitos hecho a los israelitas se hizo con el fin de comparar con el número de los levitas que habían sido consagrados que eran 22.000 (veintidós mil). La diferencia de 273 primogénitos no representados por un levita debía pagarse. Por cada uno de ellos se pedía 57 gramos de plata. Por cada israelita primogénito se había ofrecido un levita. Por los primogénitos que no estaban cubiertos era necesario pagar, con lo cual se nota énfasis en lo que pertenece al Señor y cuán importante es el desprendimiento, cuán importante es no sentirnos dueños de nada en esta vida.

Por último, en cuanto a por qué los levitas no tenían posesión terrenal, se nos explica que la posesión de ellos era Dios mismo, posesión preciada de ellos. Al Señor le pertenece todo, pero nosotros contamos con Él como posesión nuestra. Él es nuestro Dios, así como lo es de Abraham, de Isaac y de Jacob, porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Gloria a Dios porque Él mismo se da a nosotros por medio de Jesús Su Hijo. No somos dueños de nada en esta vida, pero somos dueños de todo cuando aprendemos a verlo a Él como posesión nuestra.

En conclusión, hemos aprendido acerca de la necesidad de redimir toda promesa hecha a Dios, porque una vez hecha, pasa a pertenecerle a Dios, entendiendo de este modo el concepto de redención, hemos aprendido que los consagrados al Señor le pertenecen a Él, por lo tanto, no somos dueños de nada en esta vida, pero somos dueños de todo porque Él es posesión preciada nuestra.


Thursday, June 10, 2021

Día 48 (Levítico 25, Levítico 26)

La lectura de hoy nos presenta una imagen clarísima de un Dios de cuya mente procede el más excelente tratado sobre la manera correcta de administrar la tierra de cultivo, y no solo prescribe esa administración de la tierra sino también el trato humanitario que debe darse a la mano de obra que la trabaja, para lo cual hay ricas bendiciones, como también, de no cumplirse tales instrucciones, se anuncian las severísimas consecuencias que sufrirían.

Es admirable el hecho de que en las Escrituras se recojan tan sabias instrucciones, sobre la forma como debe usarse un bien tan preciado para toda colectividad humana como lo es la tierra de cultivo, la tierra de la cual procede todo lo que el ser humano necesita para su sustento. El Señor, en Su omnisciencia insuperable, establece que después de seis años de cultivo, la tierra debe descansar un año entero, para que ella se pueda recuperar. Esta es una práctica cuyo sustento científico está debidamente establecido. Se ha comprobado que la tierra excesivamente cultivada, sobre la cual se siembran año tras año grandes extensiones de monocultivos, y sobre la cual se riegan fertilizantes y herbicidas, sufre un proceso de mineralización (pérdida de materia orgánica), compactación, acidificación, es decir, la tierra se agota y los suelos sufren fatiga como resultado de las prácticas insostenibles. Pero esto es algo que se descubrió científicamente si acaso hace unos doscientos años, mientras que ya Dios lo había previsto cientos de años antes de Cristo. Por esta razón, cuando leemos en Levítico 25 tan excelentes instrucciones sobre la forma como debe usarse la tierra, a uno no le queda más que admirarse de las sapientísimas instrucciones del Creador para el pueblo que Él había escogido de entre todos los pueblos de la tierra.

También está el tema del trato a los seres humanos que laboran la tierra, especialmente a los que fracasaran en el intento, porque recordemos que ya se nos había dicho que la tierra solo iba a producir espinos y cardos y por esa razón es con el sudor de nuestras frentes que nos vamos a ganar el pan de cada día. Ganarse el pan de cada día en estas condiciones genera desigualdad, de allí que debía prescribirse el año del jubileo, el rescate de propiedades y el rescate de los pobres y esclavos. El año del jubileo era con el fin de cada uno de ellos pudiera regresar a la tierra que les pertenecía a sus antepasados, con el fin de que no se aprovechara el uno del otro, al poder volver la tierra a sus primeros dueños. Tomemos nota de esto que se lee en Levítico 25:16: “Mientras más años faltan para el siguiente jubileo, más alto será el precio; mientras menos años, menor será el precio. Después de todo, la persona que vende la tierra en realidad está vendiendo una cierta cantidad de cosechas”. ¡La tierra en sí misma le pertenecía a Dios, no a los seres humanos! De este pasaje se pueden sacar una enseñanza muy importante: las cosas no tienen valor en si mismas; es el valor que nos generan lo que importa. Por esta razón, para dar instrucciones rescate de propiedades, se presenta este principio: “La tierra no debe venderse a perpetuidad, porque la tierra es mía. Tú solamente eres un extranjero y un arrendatario que trabaja para mí” (Levítico 25:23). ¡Esta es una idea profundamente importante! Así, pues, no era a perpetuidad que alguien podía apropiarse de la tierra de otra persona que se hubiera empobrecido, y se evitaba de esta manera lo que se conoce como latifundio, que produce el horrible resultado de desigualdad que se transmite de una generación a otra. Para el rescate de los pobres y los esclavos, también se daban instrucciones con el fin de que nadie pudiera explotar a otro. Un israelita podía tener a otro israelita como esclavo, pero esto no era a perpetuidad. Había dos maneras como podía liberarse: 1) que un familiar lo redimiera, y 2) que llegado el año del jubileo, ellos fueran liberados.

La lectura de hoy termina con un capítulo dedicado a las ricas bendiciones si se seguían las instrucciones dadas y al anuncio de las severísimas consecuencias que sufrirían si no eran capaces de poner en práctica las estrictas medidas de protección de la tierra y de la mano de obra. Las bendiciones consistían en el hecho de que habría paz, serían libres de las fieras salvajes, tendrían con qué hacer frente a los enemigos, jamás habría sequía ni inundación y gozarían de abundancia de cosechas. Las consecuencias serían todo lo contrario de lo anterior. Lo admirable de este anuncio de consecuencias es que se presentan como una ruptura de la relación de ellos con Dios, pues la desobediencia se interpreta como un volverse hostiles a Él. De modo que las consecuencias tenían como fin ganar el corazón de ellos, para que cesara esa hostilidad en el corazón de ellos y lo volvieran a amar.

Como ya se dijo anteriormente, la lectura de hoy nos presenta una imagen de un Dios omnisciente, que prescribe con miles de años antes de que el hombre lo descubriera por su propio ensayo y error, la manera correcta de administrar la tierra de cultivo, lo cual evitaría los desastres ambientales que hoy tenemos, y no solo prescribe esa administración de la tierra sino también el trato humanitario que debe darse a la mano de obra que la trabaja adelantándose a los sistemas políticos que el hombre ha tratado infructuosamente de implantar con el fin de generar igualdad, y termina la lectura con el anuncio de ricas bendiciones, como también, de no cumplirse tales instrucciones, se anuncian las severísimas consecuencias que sufrirían.


Tuesday, June 8, 2021

Día 47 (Levítico 23, Levítico 24)

 Se presenta un resumen del día de reposo semanal, de los cinco eventos solemnes anuales, se dan instrucciones para el aceite para mantener continuamente encendidas las lámparas del candelabro, el pan de la proposición y se prescribe un castigo ejemplarizante para un hombre que blasfemó el santo Nombre.

Las cinco eventos solemnes anuales son 1) la Pascua en el día 14 del mes primero, un evento para recordar cuando los israelitas se salvaron del ángel de la muerte gracias a la sangre del cordero. Jesús fue crucificado durante la fiesta de la Pascua del año 33 d. C. y Pablo enseña que nuestra pascua es Cristo (1 Corintios 5:7), luego 2) el evento de las Semanas en el día 6 del mes 3 que servía para marcar el tiempo cuando debía traer las primicias de las cosechas al templo, una fiesta de júbilo y acción de gracias por la cosecha, más adelante 3) el evento de las Trompetas, en el día primero del mes séptimo que era un día de recogimiento en preparación para el día de la expiación, seguido de 4) el evento en sí de la Expiación en el día 10 del mes 7 que era para afligir sus almas como señal de arrepentimiento y por último 5) el evento de los Tabernáculos en el día 15 del mes séptimo que celebraba la provisión de cosechas y de refugio. Tomémonos el tiempo para meditar en cada uno de estos eventos de celebración de los israelitas que fueron establecidos por el Espíritu Santo, por medio de Moisés, para tratar de encontrar el significado que puedan tener para nosotros.

En cuanto al aceite para mantener continuamente encendidas las lámparas del candelabro, encontramos allí una gran enseñanza, un profundo simbolismo de lo que se espera de nosotros como adoradores continuos del poder y la gloria de Dios. Se pueden relacionar los panes de la proposición, también llamados panes de la presencia, con lo que dijo Jesús acerca del pan que es Su cuerpo para salvación nuestra. En cuanto al castigo ejemplarizante en el cual se dio muerte al hombre que blasfemó el santo Nombre de Dios, es importante que tomemos nota del carácter santo de Dios, que Él es Dios que exige total y absoluto respeto por Su condición de Dios. Es peligroso hablar mal de Dios, quien lo haga debe atenerse a las consecuencias. Esta es una característica de Dios que lo presenta como alguien consecuente consigo mismo. En Él encontramos el Bien Supremo, cualquier mancha de Su honor nos afecta a todos.

Resumiendo la lectura de hoy, tenemos cinco eventos o celebraciones anuales con significado especial para nosotros aún hoy, el aceite para mantener continuamente encendidas las lámparas, el pan de la presencia o la proposición y el castigo ejemplarizante de muerte para el que habla mal de Dios.

Wednesday, June 2, 2021

Día 46 (Levítico 20, Levítico 21, Levítico 22)

Se prescribe la pena de muerte para una serie de conductas sexuales que ya se habían tipificado como prohibidas, se especifican condiciones de estricta pureza que los sacerdotes deben observar y se dan instrucciones estrictas relacionadas con la pureza de las ofrendas.

La imposición de pena de muerte por los delitos que se enumeran en el capítulo 20 puede parecer una pena cruel y despiadada, pero quien así piense, debería preguntarse a qué se debe que Dios recurra a tan extrema y tan radical medida. Al juzgar la pena de muerte como una crueldad, tomemos en cuenta que estaríamos juzgando desde la posición de seres humanos pecadores, cuyo corazón “es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso” (Jeremías 17:9). Por lo tanto, no es nuestro criterio el que debe tomarse en cuenta sino el de Aquel para quien tales conductas merecen pena de muerte. Es Su criterio el que ha de prevalecer. Debe tomarse en cuenta también el propósito de Dios en ese momento de la historia de la redención del ser humano. Dios está imponiendo una ética superior, un orden moral supremo, al pueblo del cual habría de nacer Su Hijo.

En cuanto a las condiciones de estricta pureza impuestas a los sacerdotes, es importante señalar que estas tienen que ver con la pureza y la santidad de Dios. Los sacerdotes eran intercesores entre el pueblo y Él, por lo tanto, se esperaba de ellos que fueran libres de toda contaminación y de todo defecto. Debían mantener una conducta limpia, una forma de vivir pura, no solo en cuanto a mantenerse libre de contaminación física, sino también social, espiritual y mental. Sencillamente no debían exponerse al contacto con todo lo que fuera profano, desordenado y defectuoso. Dios es espíritu puro, limpio, perfecto, justo y santo. Todas estas prescripciones tenían como propósito formar tal imagen de Dios en la mente del pueblo (y también de nosotros, porque Dios no ha cambiado, Él sigue siendo el mismo Dios santo que mora en luz inaccesible). Esta imagen de Dios, que es la correcta, permitió entonces preparara el camino para la venida de Jesús, porque al entender cómo es Dios de limpio y santo, se puede entonces entender la necesidad que tenemos de la obra de Jesús para hacernos limpios y santos en Su sangre para servirle al Padre.

En relación con la necesidad de que las ofrendas fueran puras y que no hubiera en ellas defecto alguno, se puede observar en ello una prefiguración del requisito que debía cumplir Aquel que había de ser ofrenda para Dios por nosotros, siendo ese requisito que Él mismo fuera sin mancha, sin defecto, tal como se lee en 1 Pedro 1:19, donde se habla de “el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha”. Todo lo que leemos en estos capítulos de Levítico, que puede parecer extremo y radical, no debería sorprendernos. Es Dios preparando los corazones, es Dios anunciándonos Su naturaleza perfecta, ordenada, la naturaleza de un Ser en cuya presencia todo es limpio, organizado, bello, puro y santo.

En la lectura de hoy pudimos ver cómo la pena de muerte para una serie de conductas ilícitas se justifica si tomamos en cuenta la naturaleza divina, también cómo las condiciones de pureza impuestas a los sacerdotes nos anuncian nuestra necesidad de pureza que Jesús ha hecho posible en nosotros por Su sangre, como Cordero sin mancha y sin defecto, como debe ser toda ofrenda hecha a Dios.

Tuesday, June 1, 2021

Día 45 (Levítico 15, Levítico 18, Levítico 19)

En estos tres capítulos vamos a encontrar instrucciones para el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, las secreciones corporales tales como la emisión de semen y el sangrado menstrual, y durante las relaciones sexuales. También hay estrictas ordenanzas en contra de las relaciones sexuales ilícitas, se explica con quiénes no deben tenerse y se da la razón. Por último, se da un conjunto de diferentes ordenanzas morales, sociales y religiosas.

En cuanto a las instrucciones para el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, las secreciones corporales tales como la emisión de semen y el sangrado menstrual, y durante las relaciones sexuales, encontramos que las prácticas recomendadas son totalmente congruentes con las prescripciones que daría un médico infectólogo de nuestros tiempos. Los mismo pasa con la emisión de semen y el sangrado menstrual. Se habla mucho de lavarse y permanecer impuro hasta el anochecer. Hoy día se sabe que estos flujos del cuerpo son altamente contaminantes. Las personas que no toman precauciones y no saben observar estas reglas de higiene estricta sufren terriblemente de infecciones que pueden incluso afectar sus riñones. Es digno de notar que después de tratar el evento contaminante, se les instruye presentar ofrenda por el pecado y ofrenda quemada. Parece que el problema no solo era de higiene, también era espiritual. O puede ser que existía la necesidad de que se les declarara limpios mediante una ceremonia, parecido a la necesidad que tenemos hoy de que se nos declare negativos en cuento a la presencia de alguna enfermedad.

Entre las estrictas ordenanzas en contra de las relaciones sexuales ilícitas se da una larga lista de personas con las cuales no se debe tener relaciones sexuales (en la Reina-Valera se usa la expresión: “No descubrirás la desnudez de…”). En parte el propósito de estas estrictas ordenanzas, era evitar lo que se conoce como incesto, el cual es un problema muy serio para las familias y las civilizaciones. En la página Concepto.de podemos encontrar la siguiente explicación:

Una explicación biológica de la prohibición del incesto apuntaría a que los individuos que presentan nexos sanguíneos estrechos comparten un alto porcentaje de su genoma, por lo que su unión empobrecería el pozo genético de la comunidad, o sea, disminuye la diversidad genética de las futuras generaciones, incrementando la probabilidad de enfermedades, mutaciones o taras hereditarias.

Otra forma de explicar la prohibición del incesto tiene que ver con que irrumpe en la armonía de la estructura familiar, que suele ser además de tipo jerárquico: los mayores regentan a los menores y así sucesivamente. Visto así, el incesto deteriora el orden constituido culturalmente y subvierte arquetipos ancestralmente asociados a la civilización.

Tomado de https://concepto.de/incesto/

Entre las prácticas sexuales prohibidas también se incluyen las relacionadas con la zoofilia, también llamada bestialismo, es decir las relaciones sexuales con animales. A todas estas prácticas se les da el calificativo de “repugnantes” y “detestables” según la traducción que estemos leyendo, y eran propias de los pueblos que Dios iba a echar de la tierra que a ellos se les había prometido:

“Todas estas actividades detestables las practican los pueblos de la tierra adonde los llevo, y de esta manera la tierra se contaminó” (Levítico 18:27)

En este contexto se entiende mejor el pedido que se les hace con estas palabras: “sé santo porque yo, el Señor tu Dios, soy santo” (Levítico 19:2). En la Traducción al Lenguaje Actual se lee: “Yo soy el Dios de Israel, y soy diferente de los demás dioses. Por eso ustedes deben ser diferentes de las demás naciones”.

Por último, se nos presentan las ordenanzas morales, sociales y religiosas. Entre las ordenanzas sociales se nota sensibilidad para con las personas en desventaja, se ordena estrictamente proteger al vulnerable, especialmente los pobres y los extranjeros. Se habla de dejar el fruto caído y el fruto de las orillas del terreno a los pobres. Llama la atención las siguientes palabras:

“Cuando entres en la tierra y plantes árboles frutales, no recogerás el fruto durante los primeros tres años, sino que lo considerarás prohibido; no lo comas. En el cuarto año, toda la cosecha deberá ser consagrada al Señor como una celebración de alabanza. Por último, en el quinto año podrás comer el fruto. Si lo haces de esta manera, tu cosecha aumentará. Yo soy el Señor tu Dios” (Levítico 19:23-25).

Uno se pregunta cuál podría ser el problema con el fruto del tercer año, pero es una ordenanza, algún motivo había. A juzgar por la palabra en hebreo que se usa para calificar ese fruto, que es la palabra “incircunciso”, podría entonces entenderse que el fruto de los tres primeros años del árbol frutal era considerado impuro, impropio para ser consumido. Luego, la cosecha del cuarto año debía ofrendarse al Señor. Esto es lo que se conoce como las primicias, el fruto premium el cual no debían tomar ellos sino que le pertenecía al Señor, significando que el Señor es merecedor de lo mejor.

 En conclusión, en estos tres capítulos vimos instrucciones para el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, las secreciones corporales tales como la emisión de semen y el sangrado menstrual, y durante las relaciones sexuales. También vimos estrictas ordenanzas en contra de las relaciones sexuales ilícitas, se nos explicó con quiénes no deben tenerse y se dio la razón y la razón es que todo ello es detestable práctica de los pueblos paganos. Por último, se dio un conjunto de diferentes ordenanzas morales, sociales y religiosas, e hicimos énfasis en el tema de la sensibilidad para con el débil y el vulnerable y el tema de los árboles frutales.

Monday, May 31, 2021

Día 44 (Levítico 14, Levítico 17)

Se siguen dando instrucciones adicionales relacionadas con el tratamiento de las afecciones de la piel y el moho que apareciera en la ropa y en las paredes. También se dan instrucciones sobre dónde se debían sacrificar animales incluso cuando solo era para aprovechar la carne.

Cuando se leen las instrucciones adicionales relacionadas con el tratamiento de las afecciones de la piel, lo que se nota es la puesta en práctica de ciertas acciones que revelan un conocimiento de la causa de la contaminación. Esas instrucciones revelan también que esas eran las acciones acertadas para detener exitosamente la contaminación. Esto es un punto a favor de la idea de que la Biblia es un libro inspirado por el Espíritu Santo, porque no hay manera de que Moisés hubiera podido tener conocimiento científico acertado de la necesidad tales prácticas. El conocimiento científico que hoy se tiene sobre la materia no se empezó a tener sino hasta hace unos doscientos años.

La explicación que se da para las instrucciones relacionadas con el moho que pudiera estar contaminando paredes en las casas es esta: Era necesario que se declarara con toda la solemnidad posible que la casa ya estaba "limpia", y que se hiciera la ofrenda prescrita, pues eran maneras de dar a entender al pueblo que de hecho ya estaba limpia, y para que los habitantes de la casa pudieran volver a habitarla estando seguros de que de hecho quedaba limpia, y sacarle de la cabeza del dueño de la casa la idea de que la casa estaba contaminada.

La razón por la cual el sacrificio de animales debía realizarse en el tabernáculo era para evitar los ritos paganos. También, tenía que ver el carácter sagrado que tenía el hecho de derramar sangre, puesto es lo que leemos: "Es la sangre, dada a cambio de una vida, la que hace posible la purificación" (Levítico 17:11).

En resumen, en los pasajes de la lectura de hoy se dieron instrucciones adicionales para el tratamiento de las afecciones de la piel, el moho que contaminara las paredes de las casas y por último instrucciones sobre dónde se debían sacrificar animales incluso si solo se hacía con el fin de aprovechar la carne.

Friday, May 28, 2021

Día 43 (Levítico 12 y 13, Números 5:1-4)

 La mujer que recién ha dado a luz es considerada impura y debe someterse a una cuarentena. Se prescriben estrictas medidas para el manejo de las afecciones de la piel. Por último, se presenta una detallada lista de los animales con los cuales se podía estar en contacto e incluso comerse, es decir animales declarados limpios, y aquellos que eran todo lo contrario, a los que se les declaraba impuros, es decir causantes de contaminación.

En cuanto a la condición de impureza de la mujer que recién ha dado a luz a una criatura, debe señalarse que esto tiene mucho sentido en el contexto en que se diagnostica la condición. Significa que aunque la mujer era lavada (dando por sentado que era lavada, y que la criatura también era lavada), la cantidad de flujos y la placenta que excretó en el momento del nacimiento del niño era tan grande que resultaba necesario esperar los resultados del lavamiento. Hoy se sabe que los flujos que se excretan al dar a luz, una vez que están fuera del cuerpo de la mujer pueden ser altamente contaminantes porque entran en contacto con los microorganismos del ambiente. Independientemente de que se haya lavado, ella debía apartarse, obviamente junto con el recién nacido, con el fin poner una barrera a la contaminación que podía ser perjudicial para los demás.

Las estrictas medidas relacionadas con el manejo de la piel son dignas de un análisis desde la perspectiva de un salubrista público. Es importante señalar que estas medidas fueron ignoradas por los médicos por siglos hasta mediados del siglo XVII, cuando surge la disciplina de la microbiología y los seres humanos se empiezan a dar cuenta de la existencia de los microorganismos causantes de enfermedades. Si los médicos anteriores a estos descubrimientos hubieran tomado en serio las medidas prescritas por Dios por medio de Moisés unos dos mil quinientos años antes, muchas muertes por infección se hubieran evitado. De hecho hay autores médicos creyentes que consideran que la posibilidad de que Moisés hubiera recibido ese conocimiento de la civilización egipcia era muy remota, pues las recetas de ellos eran de las más disparatadas que podía haber. El tema de la prevención de enfermedades estaba perfectamente revelado, no desarrollado, en los tiempos de Moisés, lo cual es una prueba más de la inspiración divina de las Escrituras.

En cuanto a la identificación de animales causantes de contaminación y a la necesidad de evitar contacto con ellos, y evitar comerlos, es digno de admiración el hecho de que en efecto se trata de animales cuya ingesta es peligrosa, lo cual constituye un dato muy llamativo en cuanto a la forma como Dios protege a los suyos de enfermarse por ignorancia.

Thursday, May 27, 2021

Día 42 (Números 1:34-54, Números 2, Levítico 11)

Se termina de hacer el registro de todos los que están en edad de ir a la guerra. De esta lista se exceptúa a los levitas. Se organiza cada una de las tribus en cuanto a su ubicación alrededor del tabernáculo. Los levitas ocupaban el área más cercana alrededor del tabernáculo, pues ellos eran los custodios y quienes estaban a cargo de desarmarlo para el acarreo y de armarlo nuevamente cada vez que se estacionaban en un nuevo sitio. Por último se hace una clara distinción entre animales considerados inmundos, que no podían siquiera tocarse, posiblemente debido a su alto nivel de contaminación microbiana, y los animales que sí eran aceptados para ser comidos. Se dan estrictas leyes de higiene que destacan por su total coincidencia con las prácticas de higiene quirúrgica que se estipulan en la medicina moderna.

En cuanto al registro de los varones que estaban en edad de ir a la guerra, exceptuando a los israelitas, es digno de notar el hecho de que se señalan jefes para cada tribu, se conoce el número de cada tribu, todo lo cual indica un nivel de organización bastante elevado con el fin de estar preparados para la batalla de la conquista.

Otro aspecto a considerar es que se señala exactamente la posición de cada tribu, ocupando la posición central alrededor de tabernáculo la tribu de los sacerdotes. A ellos se les ubica entre Dios y el pueblo, "para proteger a la comunidad de Israel del enojo del Señor" (Números 1:52). Esto es muy significativo. Es de este mismo modo que Jesús se sitúa entre nosotros y el Señor para librarnos de Su ira.

La fuente de todas estas indicaciones es Jehová Dios. Es de Él de quien proviene toda la sabiduría, y es Él la fuente de toda la inteligencia, cuando de cumplir Sus propósitos se trata. Él dará la sagacidad y señalará los pasos a seguir para tener todo listo cuando de hacer frente al enemigo se trata. Si nos mantenemos en oración y estudio constante de Su palabra, esa sabiduría fluirá e impartirá orden en nuestras vidas con el fin de que podamos cumplir Sus propósitos y hacer Su voluntad para gloria de Él, y como por añadidura: para que nos vaya bien en esta vida. Para no vivir avergonzados por el desorden ni por la falta de disciplina.

El señalamiento en relación con lo inmundo y lo no inmundo, la medicina moderna puede dar fe de lo acertado de las ordenanzas, y lo estricto de ellas, en un tiempo cuando no existía la ciencia de la microbiología ni se tenía conocimiento de las estrictas reglas de higiene que hoy deben aplicarse para el manejo de todas las fuentes de contaminación microbiana. Se nota claramente que lo que se quería evitar era la propagación de enfermedades, usando la técnica de no tocar lo contaminado, y el uso de la incineración de todo lo que se contaminara y la cuarentena estricta para los que entraran en contacto con lo inmundo.

Día 41 (Levítico 8, Números 7:66-89, Números 9:1-14, Números 1:1-33)

 Los pasajes de hoy abarcan la consagración de los sacerdotes, las ofrendas de las tribus de Dan, Aser y Neftalí, la celebración de la Pascua (ya ha pasado un año desde salieron de Egipto), y el registro de todos los que son aptos para la guerra.

En cuanto a la consagración de los sacerdotes, esta incluye que se les lave en agua, se les pongan las vestiduras especiales de alta costura, que se les unja con aceite especial y que se haga ofrenda por el pecado, ofrenda quemada y ofrenda de ordenación. Estas palabras explican el objetivo de la consagración: "Todo lo que hemos hecho hoy fue ordenado por el Señor con el fin de purificarlos y hacerlos justos ante él" (Levítico 8:34). También se lee: "De esta manera, hizo santos a Aarón y a sus hijos junto con sus vestiduras" (Levítico 8:30). Esta parte de la lectura sirve para reflexionar sobre la necesidad de que los hijos de Dios como sacerdocio de Dios que somos en Cristo, también tengamos un lavamiento simbólico, un vestirnos de Cristo, un aceptar de su sacrificio en la cruz por nosotros, y un recibir el Espíritu Santo que es como la unción o sello que recibimos. Todo esto es para hacernos santo y justos delante de Él y lo que se necesita para servirle en Su reino. El resultado de santidad y justicia son resultado de Su gracia.

En cuanto a las ofrendas de las tribus que faltaban (porque en días atrás vimos cómo las demás tribus ya lo habían hecho), es digno de notar que las ofrendas de cada una de ellas, son ofrenda por el pecado, ofrenda quemada y ofrenda de paz. Es importante entender lo que cada una representa. La ofrenda por el pecado es para quitar el pecado, es decir quitar el estorbo, quitar lo que impide la relación. La ofrenda quemada es de adoración, de alabanza, como una forma de mostrar que Él merece toda la gloria, y es digno de que se le ofrezca lo más preciado de nuestro ser. La ofrenda de paz es de mantenimiento de la relación, es ofrenda que indica que estamos interesados en mantener la paz con Él y que, en el caso nuestro, Él hizo posible por medio del sacrificio de Jesús.

En cuanto a la celebración de la Pascua, puede notarse aquí que hay un paralelo con recordar el cuerpo de Cristo, pues en el Nuevo Testamento se enseña que Cristo es nuestra Pascua. Él es el Cordero que fue ofrecido por nosotros y cuya sangre de la cual estamos cubiertos hace que el ángel de la muerte "pase" de nosotros, es decir no nos toca, porque ve la señal de la sangre en nosotros ("Ángel de la muerte" es lenguaje figurado). Llama la atención que aquellos que no estuvieran puros para celebrar la Pascua, debían esperar un mes hasta que estuvieran puros y así celebrarla.

Por último, el registro de todos los que son aptos para la guerra es un recordatorio para nosotros entender que hay que estar siempre alertas, como enseña nuestro Señor Jesús: "Velad y orad para que no entréis en tentación". También Pablo nos explica que nuestra lucha con es contra carne y sangre sino contra potestades de las tinieblas, y nos enseña como pelear esa batalla (Efesios 6:10 en adelante).

Wednesday, May 26, 2021

Día 40 (Levítico 7:11-38, Éxodo 29, Éxodo 30:22-33, Números 7:48-65)

 Antes de la lectura, la siguiente reflexión: Dios es el Autor de todo lo que existe, Él es la Causa de todo lo que vemos, Él es sustentador de la realidad. Dios es el que da rumbo a la marcha de Su creación. Todo marcha conforme a Su propósito. Todo va hacia un desenlace que ya Él decidió.

Por lo tanto, Él es digno de toda la alabanza y de toda la adoración. Todo lo que hacemos, merece que lo hagamos para Su gloria. Y lo que evitamos hacer, lo evitamos porque si lo hacemos, le resta gloria. 

Oramos para darle gloria, le pedimos para esta vida porque estamos seguros de que Él tiene la solución para los problemas de esta vida. La persona que pide, como la viuda de Lucas 18:1-4, le da gloria porque en el pedirle, le está diciendo a Él, que Él es poderoso para resolverle. Le pedimos porque creemos que Él puede hacerlo, en Su mano está la solución, y esto le da gloria a Él. Esto no garantiza que recibiremos lo que pedimos, pero le glorifica el hecho de que lo hayamos pedido con toda la confianza de que Él es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos (Efesios 3:21).

En la lectura de hoy se dan instrucciones para las ofrendas de paz. Se explica cómo dedicar a los sacerdotes y cómo hacer el aceite de la unción. Por último, se presentan las ofrendas de las tribus de Efraín, Manasés y Benjamín.

Uno se pregunta qué pasa con el altar al final del día, cuando ya se han finalizado los sacrificios y todo quedó salpicado de sangre. He aquí la respuesta: " Finalizada la ceremonia, limpia el altar purificándolo; unge el altar con aceite para consagrarlo. Purifica el altar y conságralo cada día, durante siete días. Después el altar será completamente santo, y todo lo que lo toque se volverá santo." (Éxodo 29:36-37).

En cuanto al sentido que tenía hacer todas estas ofrendas de paz que implicaban el sacrificio de animales, con derramamiento de su sangre, he aquí una explicación: "Estas ofrendas quemadas deberás presentarlas cada día, de generación en generación. Ofrécelas en presencia del Señor, a la entrada del tabernáculo; allí me encontraré contigo y te hablaré. Me reuniré allí con el pueblo de Israel, en el lugar que se hace sagrado por mi gloriosa presencia. Así es, consagraré el tabernáculo y el altar, y consagraré a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes. Entonces viviré en medio de los israelitas y seré su Dios, y ellos sabrán que yo soy el Señor su Dios. Yo soy quien los sacó de la tierra de Egipto para vivir entre ellos. Yo soy el Señor su Dios" (Éxodo 29:42-46).

Se indica claramente que todo tenía que ver con mantener una relación con Él, una relación que había que mantener viva, por medio de la continua ofrenda de lo más valioso que ellos podían tener, y eso era su ganado, su grano, su aceite en incluso su vino.

Tuesday, May 25, 2021

Día 39 (Números 7:36-47, Levítico 5, Levítico 6, Levítico 7:1-10)

En los pasajes que corresponden a la lectura de hoy se presentan las ofrendas de cada una de las tribus de Simeón y de Gad, luego se prescribe el tipo de ofrenda para diferentes pecado, y se dan instrucciones adicionales para  la ofrenda quemada, la ofrenda de grano, la ofrenda de ordenación y la ofrenda por el pecado.

La ofrenda de cada tribu incluían todos los tipos de ofrenda requeridos: quemada, por el pecado y de paz. Llama la atención que los recipientes que contenían las ofrendas de grano también eran ofrendados, pues se da el detalle del metal, ya fuera plata u oro, y del peso de estos. Al relacionar con nosotros, en estos tiempos, recordemos que nosotros mismos somos la ofrenda. Recordemos que ofrendamos no solo los pensamientos (Romanos 12:2), sino también nuestros cuerpos (Romanos 12:1).

Entre los pecados que se enumeran y para los cuales se prescribe ofrenda por el pecado, están los siguientes: tocar algo ceremonialmente impuro, hacer voto imprudente, contaminar la propiedad sagrada del Señor, desobedecer uno de los mandamientos, pecar contra su socio y cometer estaba. Cada uno de estos podría ubicarse en una de dos categorías, a saber: pecados que echan a perder nuestra relación con Dios, pecados que echan a perder nuestra relación con los demás. El pecado de hacer voto imprudente expone el problema de la ligereza de carácter. Este voto aparentemente tenía que ver con hacer ofertas de ofrenda poco serias a cambio de una bendición. Más adelante, Levítico 7:16, parece que se trataba de "una ofrenda para cumplir un voto o ... una ofrenda voluntaria."

También son dignos de notar el hecho de que se pida restitución total agregando un 20% a lo estafado, como una forma de castigo por el pecado. Otro aspecto importante es que señalan pecados por omisión (negarse a testificar) y por comisión, así como pecados involuntarios. En todo se pide admitir la culpa como requisito previo para hacer la ofrenda.

Las instrucciones adicionales, detallan dónde matar el animal, que partes ofrecer y cuáles son para los sacerdotes. Pide que se mantenga ardiendo el fuego del altar, que nunca se apague, instrucción que se repite.

Sunday, May 23, 2021

Día 38 (Levítico 1, Levítico 2, Levítico 3, Levítico 4, Números 7:30-35)

En la lectura de hoy, que incluye los primeros cuatro capítulos de Levítico, leemos sobre Moisés meditando sobre el tabernáculo y a Dios dándole instrucciones sobre las ofrendas. También se nos presentan las ofrendas de la tribu de Rubén.

Todo el tema del libro de Levítico parece indicar que Dios desea que ellos vivan una vida ordenada, santa y de complete obediencia con el fin de prepararlos para hacerle frente a las potestades espirituales de maldad que regían la tierra a la cual estarían entrando pronto.

Esto es lo que se lee al comienzo de Levítico 1: "... y el Señor aceptará la muerte del animal en tu lugar a fin de purificarte y hacerte justo ante él". Aquí ya se está prefigurando el propósito de la muerte del Cordero de Dios que es Cristo. ¡Él aceptó la muerte de Jesús en tu lugar y el mío, con el fin de purificarnos y hacernos justos delante de Él!

En el capítulo 4, esto es lo que leemos: "Mediante este proceso, el sacerdote purificará a los israelitas y los hará justos ante el Señor, y serán perdonados". ¡Qué hermoso! Como ya se haesde este momento se viene prefigurando la forma como Dios haría justos a los Suyos en el sistema de adoración que es en espíritu y en verdad.

En general, en esta lectura, se presentan las siguientes ofrendas: el holocausto, de granos de paz y por el pecado. Sería interesante hacer un estudio de lo que significan cada una de estas ofrendas.

Llama la atención que en la ofrenda por el pecado, los restos del animal debían ser quemados fuera del campamento. Este es un detalle que el autor de Hebreos aplica tal como se lee a continuación:

Bajo el sistema antiguo, el sumo sacerdote llevaba la sangre de los animales al Lugar Santo como sacrificio por el pecado, y los cuerpos de esos animales se quemaban fuera del campamento. De igual manera, Jesús sufrió y murió fuera de las puertas de la ciudad para hacer santo a su pueblo mediante su propia sangre. Entonces salgamos al encuentro de Jesús, fuera del campamento, y llevemos la deshonra que él llevó. Pues este mundo no es nuestro hogar permanente; esperamos el hogar futuro (Hebreos 13:11-14).

Saturday, May 22, 2021

Día 37 (Éxodo 39:32-43, Éxodo 40:1-35, Números 9:15-23, Números 7:1-29)

En este día se lee sobre el establecimiento del tabernáculo y del momento culminante cuando Dios lo llena de Su gloria. Moisés unge todos los elementos con aceite de oliva. También se lee sobre la manera como el tabernáculo era desarmado y vuelto a armar para ser trasladado al lugar donde indicara la nube o la columna de fuego de la gloria de Jehová Dios. Por último, se lee sobre las ofrendas que trajeron tres de las tribus: Judá, Isacar y Zabulón.

En cuanto al establecimiento del tabernáculo, primero se presenta una lista de todos sus elementos, y Moisés hace recibo de ellos. Luego, Moisés levanta el tabernáculo y las cortinas del atrio que le rodea. Cuando Moisés terminó, la nube cubrió el tabernáculo como señal de que la gloria del Señor lo ha llenado. Un detalle que se presenta más adelante dice claramente que esta gloria en forma de nube tomaba la apariencia de columna de fuego, de manera que en realidad no era fuego, sino un fulgor que resplandecía desde adentro del tabernáculo.

¿Qué significa el hecho de que el tabernáculo haya merecido que Dios lo llenara con Su gloria? ¡Es altamente significativo! Vamos por partes. El tabernáculo es un templo. En el caso nuestro, Jesús murió, fue sepultado y resucitó al tercer día con el fin de hacernos templo del Dios viviente. Este es el fin de la obra regeneradora de Cristo: convertirnos en templo de Dios, convertirnos en personas en quienes puede estar presente el Espíritu de Dios, convertirnos en personas en quienes Él se pueda glorificar.

Las personas que están "en Cristo", es decir dentro de Su Cuerpo, dentro de Sus propósitos, que han muerto a su ego y ahora viven por Su causa, en esas personas se ha operado un cambio que los ha convertido en tabernáculo de Dios, es decir, personas a quienes Dios quiere llenar con su gloria. Se espera de nosotros una conversión a Cristo lo suficientemente significativa como para que se operen tales cambios que son resultado de esa decisión consciente e intencional que consiste en seguir a Cristo.

Llama la atención el detalle con que explica el traslado de un lugar a otro del tabernáculo, según lo indicara Jehová Dios por medio de la nube o la columna de fuego. Cada vez que la nube se elevaba, era señal de que había que desarmarlo con el fin de llevarlo a otro lugar. En Números 9:21 se lee como sigue: "Algunas veces la nube se detenía solo por la noche y se elevaba a la mañana siguiente; pero fuera de día o de noche, cuando la nube se elevaba, el pueblo levantaba el campamento y se ponía en marcha".

¿Qué significa el hecho de que el tabernáculo se trasladara de un lugar a otro según lo indicaba Jehová Dios por medio de la nube o la columna de fuego? Esta pregunta sirve de mucha meditación. Una posible respuesta podría ser que nuestras vidas deben vivirse de modo que le den gloria a Él. Todos nuestros movimientos, todos nuestros actos, pensamientos palabras deberían ser motivado por Su gloria, impulsados por el deseo de darle gloria, procurando siempre que Él sea glorificado.

También, se da detalle de cómo se transportaba el tabernáculo de un lugar a otro. Para ello se usaban yuntas de bueyes organizadas de una manera muy precisa, y los hombros de algunos de los levitas. Este último detalle es muy importante, el cual, por no observarlo David más adelante, le costó la vida a uno de sus hombres.

Por último, se describen las ofrendas que traen las tres tribus ya mencionadas.

Friday, May 21, 2021

Día 36 (Éxodo 36:20-38, Éxodo 37, Éxodo 38, Éxodo 39:1-31)

Un dato que proveen los eruditos, acerca de los materiales que se utilizaron para el tabernáculo y su mobiliario, es que este requirió varias toneladas de piezas hechas de metal, y una gran cantidad de trabajo en tela.

Se da el detalle sobre cómo Bezalel construyó o dirigió la construcción de cada una de las piezas del tabernáculo. Se explica la forma como una pieza se articula con otra y se da una idea muy clara del altísimo valor de los materiales y de la artesanía. Todo esto debía ser así, porque el Dueño de la construcción así lo había especificado. Tiene mucho sentido que una casa se construya según las especificaciones de su dueño. Con el Señor no iba a ser diferente.

En estos capítulos se presenta una bitácora de construcción, y también una explicación sobre cómo se confeccionaron los trajes de los sacerdotes.

Uno no deja de preguntarse qué significa todo esto. Qué es lo que Jehová Dios desea revelarnos por medio de este registro tan detallado que quedó de todos los elementos que componían aquel lugar de adoración. Toda la explicación lo deja a uno admirado de la belleza y la hermosura de los materiales, de la exquisitez de la artesanía, de la solidez de la construcción y sobre todo de la pureza y santidad del lugar.

Hay dos posibles ideas que Jehová Dios, el Señor, desea revelarnos.

La primera idea es que Él es digno de toda esa hermosura, que Él merece que se le adore y que el entorno en el cual se le adora debe ser un lugar precioso, limpio, lleno de ornamentación que llenen de muchísimo significado los actos que habían de llevar allí. Una observación que uno puede hacer es que aquel lugar de adoración debía construirse de acuerdo con Sus instrucciones, no de acuerdo a la inventiva humana. Él es muy exigente en cuanto a la observancia del modelo que se le presentó a Moisés.

En cuando a la segunda idea, en Hebreos 8 se nos enseña que el sistema de adoración mosaico era copia, es decir, representación del sistema de adoración verdadero que está en el cielo. Por lo tanto, este edificio precioso del cual queda registro en Éxodo puede tener como propósito formar en nuestros corazones un sentimiento de muchísima anticipación por lo que nos espera cuando estemos en presentes en el templo no hecho de manos, la Jerusalén celestial, de calles de oro, de puertas que son perlas, de la cual fluye un río, de lo cual leemos en los últimos capítulos de Apocalipsis.


Thursday, May 20, 2021

Día 35 (Éxodo 34, Deuteronomio 10:1-5, Deuteronomio 10:10-11, Éxodo 35, Éxodo 36:1-19)

Estamos en el año 1491 a. C. Moisés ha vuelto a subir al Monte Sinaí a interceder por el pueblo. Dios le entrega un nuevo juego de las tablas de la ley. Da comienzo la construcción del tabernáculo (adaptado de http://www.wycliffenz.org).

En estos pasajes se nos presenta un evento especial en el cual el Señor proclama su identidad delante de Moisés y este se postra hasta el suelo y adora. Después que Moisés le pide que Él los tome como Su posesión más preciada, esta es parte de la respuesta del Señor:

—Escucha, yo hago un pacto contigo en presencia de todo tu pueblo. Realizaré milagros que jamás se han hecho en ningún lugar de la tierra ni en ninguna otra nación. Todos los que te rodean serán testigos del poder del Señor, el imponente despliegue de poder que yo haré por medio de ti. 11Pero presta atención a todo lo que hoy te ordeno, porque entonces iré delante de ustedes y expulsaré a los amorreos, a los cananeos, a los hititas, a los ferezeos, a los heveos y a los jebuseos.

Aplicándolo a nuestro tiempo, el pacto que hace el Señor con nosotros también consiste en hacernos testigos de Su poder mediante un imponente despliegue de poder que él hará por medio de nosotros. Estamos hablando del poder de la transformación, mediante la expulsión, ya no del territorio, sino de nuestras vidas de todo aquello que estorbe a Su propósito.

El Señor exige que se le entregue la primera macho cría de todo animal y la primera cría macho del vientre de la mujer, o redimir estas crías haciendo un sacrificio. Esto revela el carácter de Dios en el sentido de que Él es digno de lo más selecto.

El resplandor del rostro de Moisés después de haber estado delante de la presencia de Dios tiene su paralelo en lo que nos pasa a nosotros después de haber estado en secreto en intimidad con Él. Dice Jesús que él nos recompensará en público.

El tema de guardar el día de reposo también tiene su paralelo en la idea de descansar en el Señor. Cuando el ser humano trabaja, lo hace porque quiere generar una ganancia para sí mismo, pero el Señor espera que el tiempo del tiempo que vivimos no sea todo para trabajar, Él espera que le dediquemos tiempo a la adoración porque Él merece hacer que el trabajo espere.

El pueblo se excedió en la cantidad de ofrenda para el tabernáculo. Trajeron de lo más preciado de sus tesoros. Este era otro pueblo, ya habían aprendido la lección. El Señor es el dueño de todo lo que tenemos y es merecedor de lo más selecto de nuestras vidas.


Wednesday, May 19, 2021

Día 34 (Éxodo 31, Éxodo 32, Deuteronomio 9:9-21, Éxodo 33)

En los pasajes de la lectura de hoy vemos cómo Dios escoge a un varón, y lo llenó de Su Espíritu, y le dio destrezas artesanales especiales. También le designó un ayudante y menciona otros a quienes dotó de habilidades especiales. Luego se presenta una lista de todos los objetos relacionados con el sistema de adoración que ellos debían elaborar.

Vemos cómo recalca la importancia de guardar el sábado. Se da el propósito para guardar este día: "Se ha establecido para que sepan que yo soy el Señor, quien los hace santos". Se da el motivo: "Es una señal perpetua de mi pacto con el pueblo de Israel. Pues en seis días el Señor hizo los cielos y la tierra, pero en el séptimo dejó de trabajar y descansó"

En estos pasajes se recoge el horrible evento del pueblo cayendo en la más abominable idolatría, contra la cual Dios toma acciones haciendo que muchos mueran. Cuando uno lee el siguiente pasaje, puede entender un poquito lo que está pasando.
1Cuando los israelitas vieron que Moisés tardaba tanto en bajar del monte, se juntaron alrededor de Aarón y le dijeron:
—Vamos, haznos dioses que puedan guiarnos. No sabemos qué le sucedió a ese tipo, Moisés, el que nos trajo aquí desde la tierra de Egipto.
2Aarón les respondió:
—Quítenles a sus esposas, hijos e hijas los aretes de oro que llevan en las orejas y tráiganmelos.
3Todos se quitaron los aretes que llevaban en las orejas y se los llevaron a Aarón. 4Entonces Aarón tomó el oro, lo fundió y lo moldeó hasta darle la forma de un becerro. Cuando los israelitas vieron el becerro de oro, exclamaron: «¡Oh Israel, estos son los dioses que te sacaron de la tierra de Egipto!».
Analizando las palabras y el trasfondo, se puede notar que el pueblo se desesperó porque Moisés se tardaba. Parece que se produjo un vacío de liderazgo y Aarón no dio la talla para llenar ese vacío. Esta desesperación los llevó a buscar alguna manera de llenar el vacío y manipularon a Aarón para que les diera algo significativo: "haznos dioses que puedan guiarnos". No veamos solo el hecho de que piden dioses. Veamos también para qué los piden: "que puedan guiarnos". Esta es una necesidad muy profunda de todo colectivo humano. Necesitan guía, especialmente si en ellos no está presente Dios.

Aparentemente, Aarón se desespera también, no analiza bien la situación, se pone nervioso y lo primero que se le ocurre es darles algo que ellos aparentemente practicaban en Egipto. De paso podemos reflexionar en la idea de que la necesidad del pueblo no debe llevar a los dirigentes a darles cualquier solución. En este caso, Aarón debió haber hablado al pueblo, aun si su vida estaba en peligro. Aarón debió haber entendido que esa necesidad no estaba dentro de sus capacidades. Debió haber sido firme y haberle hablado la verdad al pueblo y no darle lo que querían. Cuando el pueblo tiene necesidad, no se les da lo que piden, se les busca lo que necesitan. Lo que ellos necesitaban era un discurso convincente en el sentido de esperar a que Moisés bajara del monte.

Moisés suplica a Dios que les tenga misericordia. Pero Moisés, mismo al constatar con sus propios ojos la gravedad del pecado de ellos, reacciona de una forma digna de análisis. A uno le puede parecer que la reacción de Moisés fue muy violenta, pero en realidad fue muy consecuente. En realidad cuando le estaba pidiendo a Dios que les tuviera misericordia, él no sabía de lo que estaba hablando. Cuando constata con sus propios ojos, actúa de forma consecuente. Nos parece muy extremo que ordene a los levitas matar a los que había participado en el acto idolátrico, algo que Dios no parece reprobar. Detrás del acto de Moisés está la aprobación divina y esto es algo que debe situarse estrictamente en el contexto de la relación de Dios con Moisés.

En Éxodo 33:1-11 se presenta la actitud del pueblo posterior al castigo recibido. Se nota un gran arrepentimiento y un comportamiento de muchísima reverencia para con la presencia divina sobre el tabernáculo que está fuera del campamento por una razón que se explica en Éxodo 33:20: "... no podrás ver directamente mi rostro, porque nadie puede verme y seguir con vida...".

Es en la lectura de hoy donde también se nos presenta el momento en que Moisés pidió ver la gloria de Jehová. Para Moisés, el acompañamiento de Dios era esencial. A Él no le cabía en la cabeza aquella travesía por el desierto guiando aquel pueblo israelita sin la presencia divina. Su necesidad de la presencia de Dios es digna de notar, porque no estamos hablando de un simple “Dios lo acompañe”.
Para Moisés, el acompañamiento de Dios era esencial porque, como gobernante y libertador de aquel pueblo, él tenía la enorme responsabilidad de darle sustento, protección y rumbo. Los que han hallado gracia en los ojos de Dios y lo conocen son personas con quienes Dios anda sustentándolos, protegiéndolos y guiándolos. Es muy difícil que nos acompañe alguien a quien no conocemos… solamente las personas que están en ese franco proceso de conocimiento de Dios, y con quienes Dios anda, solamente esas personas pueden decir que experimentan verdadero sustento, protección y rumbo…





Tuesday, May 18, 2021

Día 33 (Éxodo 27, Éxodo 28, Éxodo 30:1-21, Éxodo 30:34-38)

 Notas

En estos pasajes se recoge la descripción que le hace Dios a Moisés del atrio del tabernáculo o carpa de reunión. También le describe el mobiliario, las vestimentas de los sacerdotes y le instruye sobre el pago del rescate que cada israelita debía hacer por sí mismo.

La primera impresión que uno recibe es el de la magnificencia de los materiales y el diseño de esa carpa o tabernáculo. Uno se pregunta cuál sería el propósito de lo que puede parecer un lujo excesivo, y hay razón para la pregunta, porque esta se haría desde un contexto en el cual nos encontramos, el contexto en el que ya entendemos que Dios es espíritu y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 

Para dar respuesta a a la anterior pregunta podemos apoyarnos en Hebreos 8:1-5, donde se lee que se trataba de "un sistema de adoración que es solo una copia, una sombra del verdadero, que está en el cielo". También explica que ahora Jesús es nuestro sacerdote sentado "a la derecha del trono del Dios majestuoso en el cielo. 2 Allí sirve como ministro en el tabernáculo del cielo, el verdadero lugar de adoración construido por el Señor y no por manos humanas."

Estamos hablando de dos sistemas de adoración: uno que es copia, y otro que es el verdadero. En Éxodo 27 y 28 estamos leyendo la descripción del que es copia, por lo tanto, debía ser modelo del que está en el cielo. Era necesario ese nivel de magnificencia y majestuosidad por medio de un diseño y materiales de la más alta calidad, con el fin de causar una impresión de muchísima reverencia en los adoradores.

Lo mismo se puede decir de las vestiduras de los sacerdotes. Debían seleccionarse los más exquisitos materiales y las más preciosas gemas con el fin de dar idea de la santidad de Aquel en Cuya presencia oficiaban.

El incienso aromático era el más especial, formulado exclusivamente para poner en aquel incensario, del cual subía el aroma más delicioso que podía haberse elaborado, pues Quien lo iba a recibir era así de especial y de único. Más adelante, en Apocalipsis, se explica que el incienso es un simbolismo de las oraciones de los santos, o sea, de nosotros.

Las lámparas debían estar ardiendo continuamente. Ese arder continuo, permanente, es un símbolo de la ofrenda que Dios merece que hagamos continuamente de nuestros pensamientos de gloria y honra para El.



Monday, May 17, 2021

Día 32 del plan de lectura (Éxodo 24:12-18 Éxodo 25 Éxodo 26)

Resumen de la lectura (Adaptado de http://www.wycliffenz.org)

1491 a.C. Durante 40 días en el monte. Sinaí Dios les da a Moisés y Josué Sus leyes y los detalles de un tabernáculo móvil y amueblado.

Notas de Carlos Ulate

Habla de "las tablas de piedra" en las que Dios escribió las instrucciones y los mandatos para que Moisés pudiera enseñar al pueblo". Este es un texto acerca de la importancia de enseñar lo escrito.

Moisés les dijo a los ancianos: «Quédense aquí y espérennos hasta que regresemos. Aarón y Hur se quedan aquí con ustedes; si alguien tiene algún altercado durante mi ausencia, que consulte con ellos» (Éxodo 24:14). En este pasaje se nota la importancia que tenía el liderazgo incluso para dirimir disputas entre individuos. No hay sociedad que esté exenta de esta necesidad. De lo contrario, reinaría el caos como sucedió posteriormente según se narra en el libro de Jueces.

Fue hasta el séptimo día que el Señor llamó a Moisés desde el interior de la nube. Estos seis días en "sala de espera" son señal de alguna preparación que Moisés debía cumplir.

En Éxodo 25:1-8, Dios hace Su pedido de materiales para el tabernáculo y su mobiliario. Es importante el nivel de detalle del pedido. Hay un modelo que ya Dios había mostrado a Moisés.

En el resto del capítulo, las instrucciones para la hechura del arca del pacto son dignas de estudio para entender el propósito de cada uno de sus elementos. Lo mismo aplica para las instrucciones dadas para la mesa de los panes de la proposición ("mesa del pan de la Presencia", según la NTV) y el candelabro. Menudo detalle: ¡se necesitan 34 kilos de oro puro para formar el candelabro y sus accesorios!

Éxodo 26 (Instrucciones para el tabernáculo).

Es un tabernáculo que se compone de cortinas, soportes, bases, travesaños. Se dan instrucciones que especifican incluso la manera como se han de articular los soportes con las bases y cómo se han de sujetar las cortinas a ellos y a los travesaños.

En el versículo 30 se le recuerda por tercera vez a Moisés hacer el tabernáculo "según el modelo" que se le mostro en el monte.

Dentro del tabernáculo hay otra cortina especial para separar el Lugar Santo del Lugar Santísimo. Posteriormente, casi 1,500 años más adelante, en el tempo en Jerusalén, esta misma cortina fue la que se rasgó de arriba abajo cuando Jesús dio Su último aliento.




Saturday, May 15, 2021

Día 31 del plan de lectura (Éxodo 22, 23, 24:1-11)

Resumen de la lectura y notas (Adaptado de http://www.wycliffenz.org)

Dios les da un sistema judicial, sociológico y religioso apropiado, todo escrito en un libro y ratificado con un sacrificio de sangre.

Comentario

En Éxodo 22:4 aparece una ley que hasta hace poco se aprobó en Costa Rica que se conoce como ley de la flagrancia: "Si alguien roba un buey o un burro o una oveja, y se encuentra el animal en su poder, entonces el ladrón tendrá que pagar el doble del valor del animal robado". Con una gran diferencia, por supuesto, que la pena es más severa en el texto bíblico.

Cuando uno ubica todas estas leyes en su contexto, entiende que todas ellas constituyen, como dice el resumen de la Wycliffe.org, un sistema judicial, sociológico y religioso apropiado, pero ¡qué perfección de sistema! ¡qué exhaustivo! Es un sistema que incluso contempla el establecimiento de tribunales con jueces.

Qué interesante esto que sigue: 

"»Si alguien pide prestado un animal a un vecino, y el animal se lastima o muere en ausencia del dueño, el que lo pidió prestado tendrá que compensar al dueño en forma total y absoluta; pero si el dueño estaba presente, no se exigirá ninguna compensación. Si el animal fue alquilado, tampoco se exigirá ninguna compensación, porque los posibles daños están incluidos en el alquiler." (Éxodo 22:14, 15)

¡Estas estipulaciones tienen un nivel de complejidad que dice mucho del Espíritu que las inspiró! Son estipulaciones con las que uno se identifica completamente y que siguen teniendo valor aun hoy. ¿A cuántos no nos ha pasado que hemos pedido algo prestado y se nos arruinó en ausencia del dueño y por esa razón tuvimos que pagarlo nuevo? y ¿si se nos arruinó en presencia del dueño? ¿no nos sucedió que el mismo dueño nos libró del pago?

La severidad de las penas, la pena capital incluso, para ciertas conductas es digna de consideración. Con más tiempo, y desde la perspectiva de un erudito en derecho, sería muy interesante el análisis.

Por otro lado, hay que tomar en cuenta la forma tan sensible como estipula comportamientos compasivos para con las personas vulnerables: la joven soltera, la viuda, el huérfano, el extranjero, y otros. No deja de llamar la atención que la mujer sigue siendo vista como propiedad del varón, y se comprende dentro del contexto cultural de la época.

En Éxodo 23 se nos presentan las tres fiestas anuales:

  1. Festival de los Panes sin Levadura
  2. Festival de la Cosecha (Festival de Pentecostés)
  3. Festival de la Cosecha Final

La "civilización" parece un esfuerzo sistemático de la humanidad que busca alejarse de principios ecológicos y de justicia social social como los siguientes:

10»Siembra y recoge tus cosechas durante seis años, 11pero el séptimo año deja que la tierra se renueve y descanse sin cultivar. Permite que la gente pobre de tu pueblo coseche lo que crezca por sí mismo durante ese año. Deja el resto para que coman los animales salvajes. Haz lo mismo con tus viñedos y olivares. 12»Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, pero el séptimo día dejarás de trabajar. Así tu buey y tu burro podrán descansar, y también recobrarán sus fuerzas tus esclavos y los extranjeros que vivan en medio de ti (Éxodo 23:10-12).

Debería haber más estudios que analicen la pertinencia actual de principios como los anteriores, en los cuales se habla del trato a la tierra, al pobre y a los animales salvajes y a los domésticos. Tal pareciera que el desmedido consumo motiva a los empresarios a sobre-explotar al débil y la naturaleza.




Friday, May 14, 2021

Día 30 del plan de lectura (Éxodo 19, 20, Números 33:15, Éxodo 21)

Resumen de la lectura y notas (Adaptado de http://www.wycliffenz.org)

Cincuenta días después de la Pascua, en el monte Sinaí (Horeb), Dios prescribe Su Pacto con 10 reglas principales y otras leyes. El Nuevo Testamento llama a este día Pentecostés, la palabra griega para 50.

Note Éxodo 20:23: En Egipto, la gente había aprendido a adorar a los dioses egipcios y sus ídolos, allanando así el camino para futuros problemas espirituales, como pedirle a Aarón que hiciera el becerro de oro (Éxodo 32: 1). El ídolo del toro, símbolo de fertilidad y fuerza, era popular en Egipto.

Comentario

Verdadera promesa

¡Esto sí que es una promesa! Leamos:
"Ahora bien, si me obedecen y cumplen mi pacto, ustedes serán mi tesoro especial entre todas las naciones de la tierra; porque toda la tierra me pertenece. Ustedes serán mi reino de sacerdotes, mi nación santa" (Éxodo 19;5, 6).
¡Esta es la madre de todas las promesas! ¡Lo es porque quien la hace es Aquel a quien toda la tierra le pertenece! Notemos que esta promesa también es para los que vivimos dentro del nuevo pacto, y es de parte del mismo a quien toda la tierra, y no solo la tierra sino también el Universo le sigue perteneciendo: 
Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. Son sacerdotes del Rey, una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Por eso pueden mostrar a otros la bondad de Dios, pues él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa (1 Pedro 2:9).
La clave para entender correctamente estas promesas está en no perder de vista el vínculo implícito. Es un vínculo que se crea mediante la obediencia de todo corazón, la sumisión, la aceptación de Su voluntad. Es un vínculo que llega a ser real para la persona que aprende a ofrendar su cuerpo como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios y que deja de conformar su mente a este siglo y renueva su entendimiento para comprobar cuán buena, agradable y perfecta es la voluntad de Dios.

En otras palabras, no se trata simplemente de obedecer y cumplir el pacto; se trata también de entender lo que significa ser Su tesoro especial entre todos los pueblos, de modo que la obediencia y el cumplimiento sean motivados por el hecho de que Él merece, Él es digno de ello.

En los versículos 9 al 13 se nos da una mejor idea de la naturaleza de ese a quien pertenece toda la tierra y el Universo.  Su naturaleza es tal que acercarse a Él implicaba para ellos una verdadera preparación y aprender a guardar la distancia. Notemos las palabras con que se advierte al pueblo:
«... Marca un límite alrededor del monte y dile al pueblo esta advertencia: “¡Tengan cuidado! No suban al monte, ni siquiera toquen los límites. Cualquiera que toque el monte, será ejecutado. Ninguna mano puede tocar a la persona o al animal que traspase el límite, sino que esa persona morirá apedreada o atravesada con flechas. Ellos tendrán que morir. Sin embargo, cuando se oiga un toque prolongado del cuerno de carnero entonces el pueblo podrá subir al monte» (Éxodo 19:12, 13).
Estas son palabras para meditar. Son palabras que intentan dar una idea de la naturaleza santa de Dios, de que Él ciertamente habita en luz inaccesible (1 Timoteo 6:16). Todos necesitamos meditar profundamente para tratar de entender este aspecto de la naturaleza de Dios, el aspecto de Su ira, del espanto que Él es para el pecador, el hecho de que Él es fuego consumidor. En la medida que se haga meditación sobre este aspecto de Su naturaleza, en esa medida Su perdón, Su misericordia, Su amor cobran valor en nuestras mentes como un verdadero tesoro que hace que ya nada más importe.

Los diez mandamientos

La lectura de hoy abarca las reglas del pacto, es decir, los diez mandamientos. Estos mandamientos tienen otro enfoque en el pacto actual, el pacto de la justificación en Cristo Jesús, el cual genera la motivación para guardar mandamientos para la gloria de Dios. Ya los mandamientos dejan de estar escritos en piedra, y  se escriben en tablas de carne, del corazón (2 Corintios 3:3-6, Hebreos 10:15-17), es decir a la persona regenerada, justificada y redimida le nace de corazón guardar mandamientos, ya no se le tienen que imponer desde afuera.

Estatus de la mujer

En Éxodo 21:1-11 se presenta un revelador cuadro del estatus de la mujer dentro del pacto antiguo. Llama poderosamente la atención que la mujer era propiedad del hombre libre, no del esclavo. Si un varón entraba en contrato de esclavitud estando soltero, y se casaba posterior al inicio de su período de esclavitud, no podía considerar suya la mujer después de cumplido el  contrato de seis años. El dueño de esa mujer seguía siendo su amo. Solo si él aceptaba seguir siendo esclavo podía conservar la mujer. En ese pacto también se permitía que un hombre tuviera más de una mujer con tal de que pudiera mantenerlas.

Hoy, como sabemos, en el nuevo pacto, "no hay ni varón ni mujer" (Gálatas 3:28), para Dios somos iguales, valemos lo mismo, ambos regenerados y redimidos por la misma sangre del pacto. Por lo tanto, rige el voto matrimonial del cual Dios pide cuenta.

Leyes de compensación (Éxodo 21:13-35)

Estas leyes se resumen en una sola: "... ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie" (Éxodo 21:24).