Job se queja de que los malvados mueren prósperos. Sus amigos no ayudan. Elifaz lo acusa de muchos pecados. Job quiere exponer su caso delante del tribunal de Dios y se pregunta por qué tanto la vida de los pobres como la de los poderosos es tan incierta.
En esta parte de su discurso, Job pinta un cuadro muy real del impío que tiene prosperidad. Sin embargo, hay que hacer notar que Job está generalizando.
Job 23:14-17
“… él hará conmigo lo que tiene pensado; él controla mi destino. 15 Con razón estoy tan aterrado ante su presencia; cuando lo pienso, el terror se apodera de mí” Esta percepción que tiene Job de Dios es muy atinada.
En medio de todas sus quejas, Job dice muchas verdades acerca de la naturaleza humana y la naturaleza divina.
Notemos Job 21:22-26
22» Pero ¿quién podrá enseñarle algo a Dios,
si es él quien juzga aun a los más poderosos?
23Una persona muere próspera,
muy cómoda y segura,
24la viva imagen de la salud,
en excelente forma y llena de vigor.
25Otra persona muere en amarga pobreza,
sin haber saboreado nunca de la buena vida.
26Sin embargo, a los dos se les entierra en el mismo polvo;
los mismos gusanos los comen a ambos.
Esta es otra realidad que podemos comprobar en cualquier sociedad (Job 21:30-33)
30Los malvados se salvan en tiempos de calamidad
y se les permite escapar del desastre.
31Nadie los critica abiertamente
ni les dan su merecido por lo que hicieron.
32Cuando los llevan a la tumba,
una guardia de honor vigila su sepultura.
33Un gran cortejo fúnebre va al cementerio.
Muchos presentan sus respetos cuando los sepultan
y descansan en paz bajo tierra.
Job hace una reflexión acerca de sí mismo y acerca de Dios al hablar acerca de exponer su caso. Está seguro de la imparcialidad de Dios y también lo está de su inocencia. Job defiende su inocencia a capa y espada. Es importante hacer notar que no está a la defensiva. El tono de su defensa es equilibrado, convincente.
Job es el ejemplo perfecto de una persona inocente que parece culpable, y que delante de los hombres es condenado, pero como sabe hablar, sabe mantenerse comedido a pesar de las acusaciones injustas, al final sale librado (tipo de Cristo).
En Job 24 hace una descripción muy cierta de las injusticias de la sociedad. Definitivamente existe al malvado, el culpable de las injusticias.
No comments:
Post a Comment