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Saturday, May 22, 2021

Día 37 (Éxodo 39:32-43, Éxodo 40:1-35, Números 9:15-23, Números 7:1-29)

En este día se lee sobre el establecimiento del tabernáculo y del momento culminante cuando Dios lo llena de Su gloria. Moisés unge todos los elementos con aceite de oliva. También se lee sobre la manera como el tabernáculo era desarmado y vuelto a armar para ser trasladado al lugar donde indicara la nube o la columna de fuego de la gloria de Jehová Dios. Por último, se lee sobre las ofrendas que trajeron tres de las tribus: Judá, Isacar y Zabulón.

En cuanto al establecimiento del tabernáculo, primero se presenta una lista de todos sus elementos, y Moisés hace recibo de ellos. Luego, Moisés levanta el tabernáculo y las cortinas del atrio que le rodea. Cuando Moisés terminó, la nube cubrió el tabernáculo como señal de que la gloria del Señor lo ha llenado. Un detalle que se presenta más adelante dice claramente que esta gloria en forma de nube tomaba la apariencia de columna de fuego, de manera que en realidad no era fuego, sino un fulgor que resplandecía desde adentro del tabernáculo.

¿Qué significa el hecho de que el tabernáculo haya merecido que Dios lo llenara con Su gloria? ¡Es altamente significativo! Vamos por partes. El tabernáculo es un templo. En el caso nuestro, Jesús murió, fue sepultado y resucitó al tercer día con el fin de hacernos templo del Dios viviente. Este es el fin de la obra regeneradora de Cristo: convertirnos en templo de Dios, convertirnos en personas en quienes puede estar presente el Espíritu de Dios, convertirnos en personas en quienes Él se pueda glorificar.

Las personas que están "en Cristo", es decir dentro de Su Cuerpo, dentro de Sus propósitos, que han muerto a su ego y ahora viven por Su causa, en esas personas se ha operado un cambio que los ha convertido en tabernáculo de Dios, es decir, personas a quienes Dios quiere llenar con su gloria. Se espera de nosotros una conversión a Cristo lo suficientemente significativa como para que se operen tales cambios que son resultado de esa decisión consciente e intencional que consiste en seguir a Cristo.

Llama la atención el detalle con que explica el traslado de un lugar a otro del tabernáculo, según lo indicara Jehová Dios por medio de la nube o la columna de fuego. Cada vez que la nube se elevaba, era señal de que había que desarmarlo con el fin de llevarlo a otro lugar. En Números 9:21 se lee como sigue: "Algunas veces la nube se detenía solo por la noche y se elevaba a la mañana siguiente; pero fuera de día o de noche, cuando la nube se elevaba, el pueblo levantaba el campamento y se ponía en marcha".

¿Qué significa el hecho de que el tabernáculo se trasladara de un lugar a otro según lo indicaba Jehová Dios por medio de la nube o la columna de fuego? Esta pregunta sirve de mucha meditación. Una posible respuesta podría ser que nuestras vidas deben vivirse de modo que le den gloria a Él. Todos nuestros movimientos, todos nuestros actos, pensamientos palabras deberían ser motivado por Su gloria, impulsados por el deseo de darle gloria, procurando siempre que Él sea glorificado.

También, se da detalle de cómo se transportaba el tabernáculo de un lugar a otro. Para ello se usaban yuntas de bueyes organizadas de una manera muy precisa, y los hombros de algunos de los levitas. Este último detalle es muy importante, el cual, por no observarlo David más adelante, le costó la vida a uno de sus hombres.

Por último, se describen las ofrendas que traen las tres tribus ya mencionadas.

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